Oración a Yemayá para solucionar casos difíciles
El poder de la oración en honor a Yemayá nos regala la bendición de gozar de sus milagros, porque no hay imposibles ni casos difíciles que su poder no pueda resolver. Por eso dedica esta Oración eficaz a Yemayá si vives casos difíciles ¡Ayúdame a salir de esto!Adorada Diosa Yemayá
Mi Querida Reina Yemayá,
Diosa de los ríos y de los mares,
también dueña y señora de las
aguas saladas del planeta.
No hay imposibles
ante tu inmenso poder de misericordia.
Porque eres mi madre
y la madre del mundo.
Por ello protege mi vida
como una madre protege a sus hijos,
y bajo tu sombra pido cobijo y abrigo
ante las penumbras de la implacable
noche que esta llena de peligros.
Además protege mi camino y mi andar,
para que no haya paso
que pueda dar que no este bajo
tu vigilancia y también tu misericordia.
Porque mi llamado
lo hago en tu honor,
en esa grandeza espiritual
que es parte de tu ser,
ya que hoy me encuentro triste,
desolado, desconsolado y destruido
por situaciones del mundo
que me ha tocado enfrentar.
No encuentro más consuelo
sino es en la oración,
en estas palabras que te profeso
y que están cargadas de fe
y mucha esperanza.
También sé que jamás me
abandonas mi Querida Yemayá,
sé que aunque este perdida
en medio de la tormenta tu estas allí
dispuesta a calmarla
y a liberarme de ella.
Mientras tanto pido que calmes
estas aguas desbocadas
que intentan arrastrarme
hacia túneles oscuros
lejos de tu voluntad.
Además bendíceme con la gracia
de saberme protegida entre tus brazos,
también bendíceme tomando mi mano
y llevándome a la orilla
de este mar embravecido que
quiere hundirme hasta el fondo.
Para ayúdarme a salir de
esto, apiádate de mí,
humillado ante ti imploro
piedad y misericordia.
Escucha mi ruego, escucha
mi llanto, siente mi dolor,
sácame de estos difíciles momentos
que no pudo solventar.
Porque solo tu
poder milagroso
me concederá la libertad
que tanto merezco.
Poderosa Orisha Yemayá,
la reina de mi vida y de mi corazón,
hoy desconsolada y
sin energías aclamo
a tu fuerza sanadora
de males y perversiones.
También limpia todo a mi alrededor,
aplaca las aguas embravecidas
de mares y océanos
que atacan contra mí.
Finalmente dame fuerza y fortaleza
para esperar pacientemente
que tu misericordia me arrope,
embriaga mi corazón
de tu amor infinito
para saber que tu dicha llegará
porque me amas tanto como yo a ti.
No me desampares hoy
cuando más te necesito,
no me deje solo en
medio de tanta maldad,
mi cuerpo es débil
y mi corazón es frágil.
Amén.

