Poderosas oraciones para el momento de dar las ofrendas y los diezmos
Las ofrendas y los diezmos son el obsequio de amor y buena voluntad que le damos al señor en un acto simbólico. Por esto estas 3 oraciones cristianas para las ofrendas y diezmos son tan importantes a la hora de entregarlos.Dios bienaventurado.
Tú, que eres el que
nos otorgas en el día a día
todas las cosas buenas que nos rodean.
Además tu palabra
nos deja en sosegado
que cada cosa maravillosa
que nos pasa es gracias a ti
y procede de ti.
Te rogamos que hoy,
por favor aceptes estos obsequios
que te traemos con la devoción
que te tenemos a ti Padre
para que los uses en beneficio
del más necesitado.
Y que estas dádivas ofrezcan amparo
a las personas que no tienen hogar.
Padre nuestro, ayuda
a esas personas que no tienen
una cobijita para abrigarse,
que anhelan un plato de comida,
y que además no tienen familia.
Amén
¡Oh Padre!, de la misma manera
que multiplicaste el pan
y el pescado para los que más
lo necesitaban en su momento.
También te suplicamos hoy
que estas ofrendas
que te presentamos a ti,
por favor las multipliques.
Con gran devoción
te las entregamos a ti
Padre amado para que consigas
con ellas ser el multiplicador
para las personas que las requieran.
Asimismo te entregamos
en pleno uso de nuestras facultades,
estas ofrendas porque no hay
nada mejor que sentir la gratitud
por nuestros obsequios ante ti.
Sabemos que tú mi Dios,
serás honesto y seguirás siendo
leal a tus principios
para con los que más lo necesiten.
Tu gloria y bienaventuranza,
nos recuerdan que tu hijo,
nuestro Señor Jesucristo
y también el dulce Espíritu Santo
nos guían por el sendero del bien
cada día de nuestras vidas.
Además todo lo que tenemos
es completamente tuyo,
mi Padre amado,y te pedimos
que por favor nos uses
como el instrumento de ayuda
y refugio para el desamparado.
Amén
¡Oh Padre!,
te estoy infinitamente agradecido
Y te venero por sacarme
del mundo de las tinieblas
hacía el sendero del bien
¡Gracias Padre!.
Porque me sentía
como una flor sin agua,
marchita, sola, desdichada
y también infeliz.
Desde que llegaste a mi,
encontré el verdadero sentir de vivir.
Hoy, te tengo preparadas
estas ofrendas para demostrarte
mi agradecimiento porque me haz
devuelto al reino celestial
lleno de paz, misericordia
e infinita abundancia.
Mi Señor, hoy te traigo
mi diezmo, que es el principio
de mi gratitud hacia ti por lo que
me has dado y asimismo te pido que
por favor sigas derramando en mí,
lluvia de bendiciones.
Señor, retribuyo con estas
ofrendas y diezmos las bondades
de mi vida. Una vida llena
de luz y bienaventuranza.
Te pido que me ilumines siempre
para no volver a caer
en el mundo de las tinieblas.
Amén.

