De niños a todos alguna vez nos hablaron del cielo, de cómo sería un recompensados por nuestras
buenas acciones, que Dios nos vería como buenas personas y que de ser así seríamos
premiados con ir al cielo, pero ¿Qué es el cielo?, ¿En realidad es lo que nos imaginábamos cada vez que nos hablaban de este lugar que parecía de
fantasía?, ¿Es un lugar?, ¿Qué pasa después de la muerte?. Pues según la Biblia el cielo, es un sitio único que te explicaremos a continuación.
Hay numerosas especulaciones en el tema del cielo, de hecho, genera mucha controversia. El cielo es una de las razones por las que están necesario
leer la biblia ya que desde el punto de vista de este libro sagrado es muy diferente a la perspectiva fantasiosa que se nos contaba desde la niñez, el punto de vista que se tiene popularmente es totalmente distinto al que se le da en
las escrituras.
Ese maravilloso lugar llamado cielo
“En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; Si no fuera así, te lo habría dicho. Voy a preparar un lugar para ti. Y si voy y preparo un lugar para ti, volveré y te recibiré para Mí mismo; que donde yo estoy, allí también puedas estar” (Juan 14: 2-3).
Jesús nos habla de un lugar inmenso, y
la calma que se tiene en el cielo, consuela a sus discípulos prometiendo que les encontraría un sitio, que los recibiría, que hay espacio suficiente para ellos y para todos en el
Reino de Dios, no sólo les hizo saber que su casa está abierta para todos sino también que donde él estaba ellos también podían estar haciéndolos sentir merecedores de su gloria.
“Por eso están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo. Y el que está sentado en el trono morará entre ellos. No tendrán más hambre ni más sed; El sol no los tocará, ni ningún calor; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los conducirá a fuentes vivas de aguas. Y Dios limpiará toda lágrima de sus ojos” (Apocalipsis 7: 15-17).

Jesús habla de una
eterna fiesta, un eterno descanso, y todos los nombres maravillosos que se les ha dado para referirse a el cielo, en este momento el habla de este lugar como un paraíso, para descansar, para
adorar a Dios, donde no existe el dolor, donde no hay penurias, donde vivimos protegidos y felices, donde experimentamos una eterna alegría.
“Verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. Allí no habrá noche: no necesitan lámpara ni luz del sol, porque el Señor Dios les da luz. Y reinarán por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 22: 4-5).
Aquí Jesús nos enseña el amor que nos tiene Dios nombrando los herederos junto a
Cristo Nuestro Señor de su reino, nos regala nuevamente lo que antes habíamos rechazado con su inmensa misericordia, y nos presenta un lugar lleno de alegría, lleno de luz donde no hay miedos donde
no hay dolor ni tristeza, nos tiende en bandeja de plata el paraíso eterno este es el cielo que Dios nos promete y Jesús nos permite entrar con su sacrificio en la cruz.
El cielo es la vida eterna
La creencia popular acerca de que el cielo es el lugar adonde vamos después de morir se tambalea ante las escrituras cuando las interpretamos y nos damos cuenta de que realmente Dios nunca quiso que muriéramos, la primera pareja murió a raíz de su pecado y así sucedió con sus descendientes, pero la idea principal de
Dios era compartir el paraíso, el cielo, siempre con nosotros, por lo tanto
la biblia nos explica lo maravilloso que es el cielo.
Esta idea principal se acaba cuando
Adán y Eva deciden rechazar este regalo con su
gran pecado, el pecado original, Dios envía a Jesús para corregir este error y así a partir de ese momento salgo a nuestras almas y nos permite Compartir el cielo con él una vez más. El cielo entonces se presenta ante nosotros como el momento en el que por fin lograremos reencontrarnos con
Dios Nuestro Padre Celestial.