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Coronilla de Adviento al Poderoso San José para conseguir imposibles

16 junio 2020
Coronilla de Adviento al Poderoso San José para conseguir imposibles

La Corona o guirnalda de Adviento simboliza el anuncio de la navidad el 1 de diciembre. La palabra adviento es de origen latín y significa Venida. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de la navidad. Dedica la Coronilla de Adviento al Poderoso San José para conseguir imposibles.

San José fue el padre de Jesús, quien se casó con María cuando ya estaba embarazada por obra y gracia del Espíritu Santo. Su valiosa labor como padre en la tierra del hijo de Dios, le hizo ganarse el nombre de Santo. Dedicar a San José una Coronilla de Adviento cercana a la navidad puede hacer que en esa hermosa época de unión y reconciliación. Te, ayude con ese imposible que no puedes resolver.

Coronilla de Adviento a San José quien soluciona imposibles

A través de esta oración fortalecerás la conexión que tengas con San José. Permite que el peso de las preocupaciones, los problemas y los imposibles recaigan sobre sus hombros para que aligeren el peso que llevas a cuestas.

Dedica con la mayor fe de tu corazón esta plegaria Coronilla de Adviento al Poderoso San José para conseguir imposibles. Y con paciencia y mucha entrega, imita la obediencia de San José, esperando pacientemente se te conceda el favor solicitado.

Poderoso San José. Oh Bendito San José,

quien como padre llevaste en brazos al 

Divino Niño Jesús a quien criaste con 

responsabilidad y amor.

 

Honorable hombre que obedeciste las 

instrucciones de nuestros Padre sin 

necesitar más explicación.

 

No es mucho lo que se conoce de ti Santo 

Padre, pero si Dios te eligió para acompañar 

a su hijo en su paso por la tierra, es porque 

desde el cielo ha podido ver la grandeza de 

tu corazón.

 

Y así como Dios te vio grande, yo desde 

aquí abajo, muy humildemente puedo ver el 

brillo de la bondad y la entrega que diste al 

mundo en obediencia a los mandatos de 

Dios.

 

Y como amigo de Dios, sé que tu intercesión 

ante él me concederá lo que deseo.

Eres mi mediador y mi santo adorado, lleva 

mi  petición al cielo a los pies de nuestro 

padre y  creador, intercede por mi y cuéntale 

que yo conozco de él y de su misericordia.

 

Y qué sé claramente que para él no hay 

imposibles. Aquí en es este plano, he 

agotado las posibilidades de cumplir mi 

cometido, sin ver respuesta favorable 

alguna, pero se que San José me hará ese 

gran favor y Dios escuchará mi llamado.

 

Atiende mis súplicas Divino San José,

enséñame a ser obediente ante las leyes de 

Dios porque quiero seguir tu ejemplo, como 

padre, como esposo, como amigo, como 

hombre, que tus virtudes invadan mi vida y 

pueda ser santo como tú.

 

Sé que no he sido el mejor, que he faltado a 

mi devoción y he caído en tentación,

pero hoy humildemente imploro piedad y 

socorro para que puedas verme con esos 

ojos de amor con los que Dios ve al mundo.

 

Me arrepiento y suplico el Perdón de Dios.

Clamo a tu poder San José para que por 

voluntad de Dios me concedas este 

imposible que aflige mi vida.

 

Amén.

La Oración: medio de unión con Dios y los santos

No hay otra mejor forma de comunicación con Dios que la oración. En ella podemos suplicar, pedir, agradecer, arrepentirnos, o simplemente como a un gran amigo. Contarle de nuestras alegrías y nuestras tristezas. Dios siempre escucha nuestras plegarias y como nuestro gran padre siempre quiere lo mejor para nosotros.

San José también fue padre, el padre de Jesús, un padre ejemplar entre todos. Muestra de fidelidad y lealtad a su esposa María, a su hijo Jesús y a nuestro Padre Celestial: Dios. San José es amigo íntimo de Dios, y puede llevar ante su trono todo aquello que quieras pedir. Dios lo atenderá y te enviará buenas noticias para que puedas continuar cumpliendo sus leyes y profesando sus enseñanzas.

Dedica tiempo a la oración, es un espacio que te llenará de amor el corazón. Pues cuando entramos en conexión espiritual con Dios, su gracia divina se apodera de nuestro cuerpo y nos hace conseguir una gran paz interior.