Novena completa a la sagrada sangre de Cristo
La oración a la sagrada sangre de Cristo es la clave del corazón de Dios. La oración es el único camino hacia una relación real y personal con Dios. Ora reconociendo que Él es Dios, y que aceptas su regalo de gracia, la salvación que Él te ha brindado. Cuando clamas a Dios recibes su inmenso perdón y a su vez le pides que haga su voluntad en tu vida, y que su Espíritu Santo te guíe y que puedas ser lleno de la plenitud de todo lo que Dios tiene para nosotros.Oh preciosa Sangre de Jesús,
precio infinito pagado por la redención
de la humanidad pecadora.
Oh Divina Sangre, bebe y lava nuestras almas,
interponiéndote entre nosotros y el Padre
suplicando misericordia.
Te adoro con todo mi corazón, dulce Señor,
y te ofrezco reparación por los insultos,
ultrajes e ingratitud que recibes
continuamente de los seres humanos,
especialmente de aquellos que se atreven a blasfemar
la Sangre Divina que derramas por nosotros.
Bendice esta sangre de valor infinito.
Bendice el fuego del amor de Jesús
que lo derramó hasta la última gota por nosotros.
¿Dónde estaría si no fuera por esta Sangre Divina que me redimió?
De hecho, Señor, he sacado de ti hasta la última gota.
¡Qué amor! ¡Gracias por este bálsamo salvador!
Que cada corazón, cada lengua, ahora y para siempre,
alabe y agradezca este bálsamo invaluable,
esta sangre salvadora, esta fuente de Misericordia carmesí
que brota de la fuente del Amor infinito.
Señor ten piedad de nosotros en todo momento
Cristo, redímenos con tu sangre preciosa.
Ayúdanos a salir de todo los problemas que tenemos,
Y llévanos a vivir una vida plena y llena de paz.
Cristo, escúchanos. Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios el Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, ven a nosotros en todo momento.
Sangre de Cristo, Hijo unigénito del Padre eterno, sálvanos.
Verbo encarnado, oh Dios, sálvanos.
Señor muéstranos tu misericordia y amor.
Ayúdanos a que siempre podamos seguir tus caminos.
Para siempre estar en medio de tu presencia,
y adorarte en todo momento.
Sagrada sangre de Cristo redímenos de todos nuestros pecados.
Enséñanos a seguir tus fieles palabras y promesas,
para que andemos en tu luz admirable y eterna.
Guíanos por el sendero del bien,
y ayúdanos a ser rectos en nuestros caminos,
para ser iguales a ti que eres nuestro Dios,
hoy y siempre.
Amén

