Saltar al contenido

Oración de agradecimiento por la bendición y misericordia de Dios

15 junio 2020
Oración de agradecimiento por la bendición y misericordia de Dios

Dios es un ser infinito colmado de los más hermosos deseos para el mundo. Como los hijos de Dios siempre busca la manera de hacernos el bien. De darnos bendiciones y hacer de nuestras vidas lo más placentera posible. Su misión es profesar el amor y hacernos mejores cada día para agradar a Él y conseguir la gracia divina. Recita la oración de agradecimiento por la bendición y misericordia de Dios.

Constantemente estamos siendo bendecidos por Dios y por su misericordia, pero a veces en el transcurrir de nuestra vida cotidiana no nos percatamos de eso. Bien lo dice por allí un refrán: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pues así son las bendiciones de Dios. Por ello debemos evaluarnos e inspeccionarnos constantemente para darnos cuenta de lo bendecidos que somos en la viña del señor.

Agradecimiento por la bendición y misericordia de Dios también es muestra de amor

El amor es la muestra más verdadera de la presencia de Dios. Dios es Amor y por ello donde hay amor no puede existir ningún feo sentimiento que cause perturbación del alma. Por lo tanto, cuando correspondemos a un favor estamos dando amor, estamos agradeciendo. Y quien recibe ese agradecimiento se siente complacido de saber que su acto fue valorado. Y mayor así estimulado a seguir sirviendo en favores a quien lo necesite.

Dios es desinteresado ante las bondades que nos brinda. Pero debemos tener claro que si no agradamos ante los ojos de Dios y si somos desobedientes a sus leyes. Como puede Él hacerle favores a quien va en su contra y contra su voluntad.

Glorioso Padre Santo

Bendito mi Dios Todopoderoso

el creador del Cielo y de la Tierra,

el padre de Jesucristo valiente luchador

de la palabra de su Padre.

 

Mi adorado Dios,

cuanto amor te profesa mi alma,

cuanta admiración siente mi corazón

por tu grandeza celestial.

 

Eres quien domina este mundo,

con ojos de amor nos has

de mirar desde lo más alto,

nos permites conocer sobre ti y

tus enseñanzas en la Santa Biblia

para que podamos imitar el ejemplo

que dejó Jesús aquí en la tierra.

 

Tu grandeza es perfecta y tu poder infinito,

honro tu nombre y me arrodillo ante ti,

para que veas en mi corazón,

la nobleza que busco imitar

como fiel seguidor de la

Iglesia que has levantado.

 

Cada día despierto con la alegría

de ver un nuevo despertar,

poder ver, oír, sentir, caminar, hablar,

pensar, amar y ser fiel

seguidor de tu palabra.

Mis bendiciones siguen

más allá de eso.

 

Pues me has dado, salud, casa, alimento,

familia, amigos, fe y voluntad.

 

En momentos de dificultades

me has levantado de la mano

cuando de rodillas he caído,

jamás me has dejado solo

en medio de la oscuridad.

 

Siempre has atendido a mi llamado,

 has venido hacia mi pecho

y me has dado todo lo mejor de ti.

 

Gracias, Gracias, mil gracias

por la gran cantidad de Bendiciones

que día a día me regalas,

por la misericordia con la que

has visto mi vida siempre

y por la piedad con la que asumes

mis cargas cuando mi cruz está muy pesada.

 

Las bendiciones que derramas ante mí

me hacen muy feliz,

me ponen alegre y contento,

y salgo de casa cotidianamente

a la fiesta de la vida

bajo tu palabra celestial,

 a profesar de tu amor y tu poder milagroso.

 

También a contagiar de tu gracia divina

a los más necesitados,

a alimentar el hambre de fe a

quien no conoce de tu existencia.

 

Amén.

Quien agradece bendiciones Dios se las multiplica

Como fieles católicos devotos a Dios es costumbre y necesidad elevar nuestras plegarias en su nombre. Como señal de agradecimiento por las bendiciones y misericordias que Dios nos regala.  Y esta muestra de agradecimiento debe hacerse de forma alegre. Con la felicidad de saber que no estamos solos ni desamparados, que Dios está allí siempre para nosotros.

La oración de agradecimiento por la bendición y misericordia de Dios en este sentido sirve no solo para demostrarle a Dios lo que sentimos por él y por lo que nos da. Si no que también esta conexión nos une más a él y estrecha lazos espirituales. Dios es nuestro padre y amigo y merece de nosotros nuestra fidelidad y lealtad.