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Oración completa «Dios te salve María reina y madre de la misericordia»

26 mayo 2020
Oración completa "Dios te salve María reina y madre de la misericordia"

La misericordia de Dios debe tener algo de calidez materna, amor incondicional, íntimo y nutritivo, simbolizado por el vientre de una madre. Realiza esta bonita oración Reina y Madre de la Misericordia.

Esta hermosa misericordia de Dios es, por lo tanto, tierna y afectuosa, vivificante e indispensable.  Dios eligió a María para revelarnos este amor misericordioso. Por lo tanto, necesitamos a María en nuestras vidas como cristianos.

María pudo mantenerse firme al pie de la cruz. Un amor misericordioso es un amor fuerte. El amor misericordioso es capaz de soportar la cruz; capaz de soportar las dificultades y los desafíos. ¿Cuántas veces en nuestra vida necesitamos ese amor firme de la Madre María? Por eso realiza la oración Reina y Madre de la Misericordia.

La oración a María Reina y Madre

La Virgen María es nuestra madre, ya que llena de misericordia la vida de las personas que en ella confían. Realiza la oración Reina y Madre de la Misericordia a la Virgen María.

Oh Misericordiosa, ya que tú que eres la

Reina y Madre en el Cielo y en la Tierra,

 nuestro refugio y cuidadora y protectora,

Dios ha querido confiarte todo el

orden de la misericordia.

 

Yo, (nombre), pecador arrepentido,

y por ello me arrojo a tus pies,

implorándote humildemente que me

tomes con todo lo que soy y tengo.

 

Totalmente para ti como tu posesión

y propiedad, por favor, haz de mí, de

todos mis poderes de alma y cuerpo, de

toda mi vida, muerte y eternidad,

lo que más te guste.

 

Él mira a su sierva en su humildad,

de ahora en adelante todas las

edades te llamaran bendita.

 

 El Todopoderoso hace maravillas por mí,

¡Santo su nombre! Su misericordia es de

edad en edad, en los que le temen.

 

Extiende su brazo con fuerza y

dispersa a los orgullosos de corazón.

Echa a los poderosos de sus

tronos y también eleva a los humildes,

llena a los hambrientos de cosas

buenas, envía a los ricos lejos vacíos.

 

Protege a Israel, su sirviente, recordando

su misericordia, la misericordia prometida

a nuestros antepasados, a Abraham

y su línea para siempre.

 

Permítame ser un instrumento

idóneo en sus manos inmaculadas,

 y misericordiosas para introducir, aumentar

al máximo su gloria en todas las muchas

almas extraviadas e indiferentes.

 

Y así ayudar a extender lo más

posible el Bendito Reino del

Sagrado Corazón de Jesús.

 

Porque dondequiera que entréis,

obtendréis la gracia de la conversión

y del crecimiento en la santidad.

 

Ya que es a través de vuestras

manos que todas las gracias nos llegan

del Sacratísimo Corazón de Jesús.

 

He aquí, oh Madre del Perpetuo

Socorro, a tus pies un miserable pecador,

 que recurre a ti y también confía en ti.

 

Oh, Madre de la misericordia, ten

piedad de mí; He oído que todos los

hombres te llaman el refugio y también la

esperanza de los pecadores.

 

Sé, pues, mi refugio y mi esperanza,

ayúdame por el amor de Jesucristo:

extiende tu mano a un desgraciado caído.

 

Que se encomienda a ti ya que se dedica

a ser tu siervo para siempre.

 

Alabo y doy gracias a Dios, que,

Por su gran misericordia me ha dado

esta confianza en ti, una promesa

segura de mi salvación eterna.

 

Desgraciadamente, es muy cierto

que en el pasado he caído

miserablemente, porque no he venido a ti.

 

Sé que con tu ayuda conquistaré, sé que

me ayudarás, si me encomiendo a ti, pero

temo que en las ocasiones de pecado me pueda

olvidar de llamarte y así estaré perdido.

 

Por eso te tipo que me otorgues

tu misericordia y tu gracia

querida Madre Santa.

 

 Por esto te lo imploro, tanto

como pueda y sepa hacer.

 

Guarda y también cuida a cada

uno de tus hijos, bendícenos

siempre Madre Querida.

 

Amén.

La Madre misericordiosa y entregada a todos sus hijos

La Virgen María es una de las personas que puede tener misericordia de nosotros. Es la Madre de Dios, y sabe muy bien cómo amar a sus hijos a pesar de todas las cosas. Por eso cada que te equivoques y cometas algún pecado, puedes volver a ella y rogar que te perdone por los actos que cometiste. Ella por ser nuestra madre, va a recibirte con los brazos abiertos. Para perdonarte y seguir amándote como siempre lo hace.