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Oración cristiana para tener una buena navidad y fin de año

6 agosto 2020
Oración cristiana para tener una buena navidad y fin de año

La Navidad es una festividad religiosa que tiene precedencia bíblica, en la cual los fieles cristianos celebran el nacimiento de Jesús, El Mesías. La palabra Navidad procede del latín Nativitas que significa nacimiento. Por ello, es la celebración de un hecho, porque Nace el Salvador. Reza la Oración cristiana para tener una buena navidad y fin de año y disponte a recibir el nacimiento de Jesús en tu corazón.

Además es una temporada de renovación, de penitencia y reflexión. Se celebra los 25 de diciembre de cada año y se aúna a la posterior celebración de fin de año. Que representa la última noche del año en el calendario Gregoriano, iniciándose un nuevo ciclo de vida en cristianismo.

Jano Dios de las entradas y el comienzo, para tener una buena navidad y fin de año

Dios que representa las entradas, los comienzos, los portales, transiciones y finales según la mitología romana. Jano significa enero, fue consagrado el primer día del mes (enero) como la transición a un nuevo año. Jano es, el principio y el final.

Jesús niño divino

En este adviento, época cercana

 a las festividades de la navidad y fin de año,

acudo a ti como buen (a) cristiano

con mi corazón abierto.

 

Y con la emoción que siento por

celebrar el más importante

hecho histórico de la humanidad

creyente, El Nacimiento del Niño Dios.

 

Por eso, es esta festividad religiosa

momento para recordar tu nacimiento,

gracias a la Santísima Virgen María tu madre

y por obra del Espíritu Santo.

 

Sin duda, te doy gracias Jesús y alabo

tu misericordioso corazón

por habernos dado como madre a María,

 para que todos los hombres

la amen y la invoquen.

 

Por otro lado, quiero estar siempre a su lado

hasta la hora de mi muerte.

 

Es por ello, Madre de dios

y madre de todos los hombres,

poderosa intercesora

ante tu amadísimo hijo,

lleva también el mensaje

de nuestras suplicas.

 

Especialmente por los más necesitados.

Con la misma humildad con la que

posaste a tu hijo amado en un pesebre,

permíteme celebrar la navidad.

 

Con actitud humilde, generosa,

amable, compasiva,

para obrar por todos

aquellos que necesitan.

 

La esperanza de nacer con una

nueva oportunidad de vida cristiana.

 

Oh dulcísimo Niño Jesús,

por los méritos de tu infancia,

 bendice mi hogar, a mi familia y mi mesa.

 

Para que yo pueda ser

anfitrión en tu celebración

y para compartir el mensaje

de amor que trajiste

desde el primer día de tu existencia.

 

Además concédenos vida santa

y perdona nuestras culpas y líbranos

de los peligros para el alma y el cuerpo.

 

Asimismo, que nada falte en nuestro espíritu

para acercarnos a ti y pedir la renovación.

 

También que tus bendiciones colmen

nuestros deseos de empezar un año nuevo

con expectativas llenas de fe en Dios.

 

De igual forma, te hablo Señor

con mi mente y mis palabras para alabarte,

 adorarte, pedirte ayuda y

agradecer por tus dones.

En efecto, el fin es el principio, el fin de año

es el principio de otro año

para desarrollar todos

los proyectos de vida que tengo.

 

Igualmente guíame con la fortaleza

y poder que tienes para ver consolidados

 todos mis buenos deseos en pro de mi

vida y del mundo.

 

Estas son fechas de carácter universal,

cubre al mundo entero con tu luz,

con la luz de la estrella de Belén y guíanos

por los senderos de Dios Padre,

senderos de amor y victoria.

 

Por ello, Señor concédeme la vida eterna,

para entrar en el Reino de los cielos

a tu servicio por siempre.

 

Oh Dios de cielo y tierra

en esta fecha especial

finalmente, prepárame para festejar con

mucho amor y mucha paz.

 

Amén

Conmemoremos la oración para las fiestas navideñas

La Navidad marca un evento decisivo en la historia de la salvación de la humanidad. Es una fecha de carácter universal que nos invita a pedir a través de la Oración cristiana para tener una buena navidad y fin de año. Bendiciones para nuestros propósitos de nacimiento espiritual.  

Aquí y allá, es nuestra fe en el Niño Jesús la que nos conmueve y transmite la ternura de su nacimiento colmándonos de alegrías. En consecuencia, el inicio de un año nuevo nos otorga la renovación de nuestras vidas en busca de mejorar y de hacer el bien. Finalmente, Dios nos llenará de su gracia y gloria al venerar a su amadísimo hijo Jesús.