Oración cristiana para el Viernes Santo a Jesús
Con esta poderosa oración cristiana se puede hacer homenaje al hecho de que Jesús murió en la cruz de forma lamentable, y el Viernes Santo es el momento para orar por ello.Oh Jesús misericordioso,
Salvador de la humanidad,
Tú que repartiste luz
entre tanta oscuridad,
y nos devolviste la vida
que se nos estaba apagando poco a poco.
En este Viernes Santo deseo
desde la profundidad de mi ser
conmemorar tal acto de amor,
y nos hizo comprender que Dios
nos ama incondicionalmente.
Jesús mío, en este día deseo
reflexionar respecto a esa tortura inimaginable,
a ese dolor que padeciste en la cruz
y en cómo tu fuerza de voluntad
y amor te ayudaron a cumplir tu misión.
Tu legado, oh Jesús, permanecerá
hasta el fin de los tiempos
en los corazones de todos tus devotos,
sin importar las regiones de dónde provengan,
o las fronteras que nos dividan,
haciendo caso omiso a la raza o el color.
De igual manera
ya que los fieles a Dios
pueden ser de toda cultura,
y todos estos conmemoramos
hoy la crucifixión.
Oh Jesús, en este Viernes Santo
deseo mantener vivo en mi corazón
el recuerdo que ha traspasado generaciones,
así ese día en el que derramaste tu sangre
y sacrificaste tu vida por todos los hijos de Dios.
Primero por el amor que profesaste
mediante tal acto derrotó al odio,
y nos dio una nueva
oportunidad para honrar a Dios,
para obtener abundante vida
por el poder de tu fuerte sacrificio.
Rompiste nuestras ataduras,
oh amado Salvador de la humanidad,
y padeciste el mayor sufrimiento
solo por amor.
Bendito seas por siempre
y hasta más allá del fin de los días,
Jesús, del mismo modo
por el sacrificio tan grande
que realizaste por nosotros.
Primero tú, que soportaste
todo tipo de torturas,
y te convertiste en el cordero de Dios,
así, dando vida a nuestra alma
vacía y desolada.
Tú, Jesús clemente,
que cargaste con la cruz,
y en ella reposaban todos los pecados,
culpas y fallas humanas,
del mismo modo,
tú que soportaste dolores inimaginables
y no dudaste en dar tu vida por nosotros.
Ademas, las humillaciones
que tuviste que vivir,
y el sufrimiento que
padeciste por nosotros,
es lo que hoy yo conmemoro,
en este Viernes Santo.
Donde tu huella imborrable
le recuerda a mi corazón que nada soy,
si no es por ti.
El recuerdo de tu sacrificio
entra como rayos de luz en mi ser,
así llenándome de entendimiento
para comprender tal sacrificio.
Oh Jesús mío,
primero, hoy busco conmemorar
este día tan importante al saber,
que diste todo por nosotros;
en el poder sagrado de tu cruz
se encuentran las fuerzas
que impulsan a mi alma a amarte cada día.
Amén.

