Saltar al contenido

Oración para darle gracias a Dios porque todo salió bien ¡Gracias Dios!

14 junio 2020
Oración para darle gracias a Dios porque todo salió bien ¡Gracias Dios!

Como muestra del inmenso amor que Dios tiene hacia nosotros, nos ha regalado desde el inicio de la creación bendiciones a montón. Empezando por la creación maravillosa de este hermoso planeta que tenemos la dicha de habitar. De allí no podemos parar de contar las gracias que día a día nos regala. Más aún cuando acudimos para pedirle un favor y Él nos atiende y nos complace. Implora la Oración para darle gracias a Dios porque todo salió bien. ¡Gracias Dios!

En oportunidades necesitamos que Dios nos brinde una ayuda especial o nos dé un impulso divino para lograr obtener algún deseo particular. Bien puede ser el resultado de una evaluación importante para nuestro desarrollo personal. La culminación exitosa de un procedimiento quirúrgico, la respuesta favorable a un crédito o la adquisición de algún bien mueble o inmueble.

Oración para darle gracias a Dios, todo salió bien

Recurrimos a la poderosa oración para hacer la petición de un milagro a Dios o a algún santo. Y nuestra incansable fe logró que la petición fuera escuchada y aprobada por nuestro redentor. Que maravillosa noticia es saber que nuestras plegarias han sido escuchadas.

No tenemos más que hacer que dedicar ahora nuestras oraciones para en vez de pedir, es agradecer los favores concedidos. Te ofrecemos esta Oración para darle gracias a Dios porque todo salió bien. ¡Gracias Dios!

Mi Dios Todopoderoso

Oh Divino Redentor del Mundo,

Padre Celestial de Jesús y de

los que habitamos la tierra,

tu maravillosa creación

nos ha permitido vivir

en un mundo lleno de bellezas

bajo tu gracia poderosa.

 

Hoy estoy aquí,

arrodillado frente a ti y a tu trono,

para extenderte mi más

sincero agradecimiento

por ser el dueño de mi vida

y de mi corazón,

por atender a las plegarias que

dediqué hace un tiempo.

 

Tu respuesta fue rápida y certera,

pues justo lo que quería y

necesitaba me lo has concedido.

 

Agradecida esta mi alma y corazón

ante tanta misericordia y tanta bondad.

 

Eres el rey del mundo,

tienes muchos hijos que cuidar y proteger,

y hoy me siento afortunado de saber

que has escuchado mi petición entre

muchas tantas que has recibido.

 

Elegiste favorecerme a mí

y mi corazón está agraciado por eso.

 Sé que has visto cada uno de mis pasos

y conoces de mis sentimientos y mis deseos.

 Sabes también que he pecado

y me he arrepentido también delante de ti.

En oportunidades he implorado piedad

para conseguir llamar tu atención

cuando me he apartado de tu camino,

y en otras te he pedido con el corazón en la mano

que perdones mis actos indebidos.

 

Gracias por perdonarme,

por aceptarme como tu hijo

y por permitir que todo saliera bien.

Es lo que pedía y justo me lo has dado.

 

Porque tú eres fiel y leal a lo que profesas,

me has dicho que al que pida se le dará,

y así mismo ha sido.

 

Agradecido infinitamente estoy

con tu gracia divina

y tú inmenso poder para mover el mundo,

para utilizar la mano del hombre

y bajar tu gracia hasta la tierra.

Pues tus siervos aquí son solo

el reflejo de tu luz que nos ilumina.

 

Agradezco que protejas mis pasos y mi andar,

el de mi familia y mis seres queridos,

el de mis amigos y vecinos y en

general el del mundo entero,

para que todos puedan gozar

de tu honorable y glorificante bondad.

 

Que todo el mundo pueda ver lo

grande y perfecto que eres Dios,

te amo y te venero.

Gracias por los favores concedidos.

 

Amén.

El agradecimiento se lleva en el corazón para darlo en actuación

Si queremos agradecerle a alguien el hecho de hacernos un favor. No basta con darle las gracias y darle la espalda más a delante cuando requiera de nuestro apoyo. El agradecimiento debe darse tanto con palabras como con actos y que mejor manera que con una Oración para darle gracias a Dios porque todo salió bien. ¡Gracias Dios! Esto no quiere decir que haremos favores al prójimo esperando que ellos también lo hagan con nosotros o por algún interés particular.

El hacer el bien y servir a los demás es el reflejo desinteresado de Dios en nuestras vidas. Cada quien en su propia conciencia y en la razón de Dios sabrá agradecer lo que se le ha otorgado.