Divina oración a la Inmaculada María para pedir perdón por mis errores y pecados
Ya no tienes que pensar más en lo que tortura tu mente y corazón, si tienes arrepentimiento sincero serás perdonado por María quien además te brindará la paz que necesitas para poder continuar. Al igual que lo hizo con Cristo. No importa el pecado que hayas cometido, siempre podrás pedir perdón. De este modo, podrás salir del purgatorio y entrar al reino de Dios. A veces las soluciones a lo que nos agobia son tan fáciles, así que necesitamos de la ayuda de Dios. Pero, por ser incrédulos y tener falta de fe no tomamos en cuenta soluciones como la oración de perdón a la Inmaculada María para pedirle perdón por mis pecados.Grandiosa Inmaculada María, madre de Cristo y todos nosotros.
Adorada del Espíritu Santo, pongo en tus manos
todas mis situaciones para que sean bendecidas.
Virgen María eres una mujer amable y noble,
que en su corazón solo puede haber gozo
de haber cumplido la palabra del todopoderoso y criar a Jesús.
Acudo a ti cuando siento momentos difíciles porque como mi madre
siempre tienes la palabra y el cariño adecuado para mí.
Eres una mujer la cual tuvo mucha fortaleza en su paso
Por la tierra, pero nunca fracaso en acudir.
Suplico por tus favores a mi madre bendita e inigualable
quien ha dado lo mejor de si misma y tener un vientre de un fruto bendito.
Has sido gran justiciera y te has apiadado en tu sagrado corazón,
de las personas que han pecado, pero tienen arrepentimiento en su corazón.
Eres un lugar sagrado para Santísima Trinidad quien pudo
reposar en tu palabra y en tu apoyo incondicional.
Pasaste por dolores inaguantable que solo una gran mujer
puede superar y seguir adelante.

Eres el mejor ejemplo de amor y de gracia ante el poder divino.
Seguiste todas las instrucciones, tuviste la opción de equivocarte en el camino.
Sin embargo, fuiste fiel y no lo hiciste, por eso hoy te pido perdón.
Quiero disculparme, porque he fallado
en muchas ocasiones y me he perdido en el sendero.
Mi corazón no quiere sentir que defrauda al poder divino,
pues es la fe en el quién lo mantiene de pie.
Alúmbrame con sabiduría, para no equivocarme más y ser mejor persona.
Madre mía, maravillosa y divina cuídame
como tu hijo quien necesita una vez mas de ti, al igual que lo hiciste con Jesús.
Hazme seguir los mandamientos del Señor e intercede
ante él para que pueda perdonarme y no me juzgue.
Porque sin su amor no soy nadie,
porque es él quien llena de alegría mi vida.
Amén.

