Oración divina a Jesús de la Misericordia para pedir la salud de un enfermo
Tener a un ser querido enfermo, nos puede llevar a momentos de desesperación. Pues el sufrimiento que ellos pudieran estar teniendo también nos duele a nosotros, sus seres queridos. Dando lugar a la duda en momentos que deberíamos afianzar la fe a Dios aún más. En esta poderosa oración milagrosa a Jesús de la Misericordia. Para los enfermos, para la sanación de un ser querido, podremos encontrar respuestas poderosas, las cuales serán de regocijo en la familia.
Antes de que comiences a leerla ubícate en un lugar lleno de paz y tranquilidad, luego inicia haciéndote la señal de la cruz. Reza después un padre nuestro y un ave María, y contigua con la plegaria de aquí abajo.
Jesús de la Misericordia, Padre
Dios de la eternidad. Tu que expresaste
tu amor tan infinito.
A esta humanidad que tanto a
fallado en lo que ha mandado tu palabra.
Decidiste dar ese amor tan grande,
tan bondadoso e infalible,
para que nosotros tuviésemos,
misericordia y perdón de pecados
cometidos un día tras otro.
Amaste a esta humanidad desde el
principio en que la creaste.
Recibes con olor grato nuestra
obediencia, los cielos se regocijan.
Cuando tus hijos te adoran,
para entonces dar alabanzas a tu nombre.
Señor Jesús quiero pedirte en este día,
curación, que pongas tu mano sanadora,
en cada persona que este padeciendo,
sea cual sea el problema en la persona.
De manera especial por un enfermo,
(nombre del o de los enfermos).
Acudimos a ti Cristo, porque sabemos de tu
poder, sabemos que por tus llagas somos
sanados, que en la cruz obtuvimos
sanidad, siendo nosotros indignos.
Eres admirable, tu poder no tiene
comparación, así como sanaste al ciego,
cuando por la fe fue curado,
aquella mujer del flujo de sangre.
Trajiste sanidad a tu pueblo,
así mismo quiero que en este tiempo,
hagas estas mismas señales, que el
mundo vea que eres Dios de poder.
Danos hoy Señor la dicha,
de poder acercarnos más a ti
por medio de esta oración.
Dios todo poderoso permite que podamos
ser dirigidos,
y muéstranos el camino.
Ese camino de amor y paz,
que nos guía a ti a tu mundo.
No nos dejes caer en la duda,
regálanos cada día más,
la seguridad que necesitamos,
para que nuestra fe sea mayor.
Nuestras oraciones
en todo momento, están hechas
con humildad, pidiendo nos acobijes bajo
tus alas, así mismo seamos
protegidos de la salud.
Eres Dios de lo imposible, no
importa cuál sea la enfermedad, lo difícil
o imposible que se vea, con tu poder
sanas cualquiera que sea.
Venciste al diablo, así como lo
dijiste aquel día, que, al tercer
día resucitarías, así mismo fue,
tal como lo dice tu palabra.
Señor pasa tu mano sanadora
por un enfermo
(nombra la persona que
a la cual quieres pedir la sanación),
por cada parte del cuerpo,
asimismo por cada
órgano afectado, quita todas las
dolencias, imparte sanidad, Señor te lo pido.
No dará el pie al resbaladero,
asimismo, ni se dormirá el que te guarda,
porque es el quien guarda nuestra salida,
así mismo como nuestra entrada.
Su gracia esta sobre nosotros,
cada día, en cada instante,
en cada momento, lista para actuar en línea.
Y regalar sanidad, salud y paz.
Gracias te damos Señor, de tal manera
por regalarnos en estos momentos, tan crueles
y duros esa dicha, de ser escuchados
para pedir la sanación por un enfermo
que necesita de la salud que tu das.
De la misma de ser tomados en cuenta,
en la hora de angustia que se nos presenta.
Somos elegidos y llamados tus hijos,
tenemos el privilegio más grande.
Asimismo
que has dado sin importar,
lo imperfecto que somos todos los días
en nuestras vidas, para con nosotros ,
con los demás y contigo
mismo, de todas maneras
nos amaste sin ningún tipo de limitación.
Con la mano en mi corazón,
los ojos llenos de lagrimas
pido que ayudes a esta persona
que tanto lo necesita en
estos momentos, confío en que tu lo ayudarás
con tus grandiosas manos sanadoras.
Amén.


