Oración efectiva de la mañana para que piense en mí y me busque

Oración efectiva de la mañana para que piense en mí y me busque

Una de las maneras de expresar amor más común que existe es la de demostrar afecto. Estar pendiente de la persona que nos gusta y por la cual sentimos cariño. Es por eso que una oración efectiva de la mañana para que piense en mí y me busque es la mejor opción que tenemos cada día para demostrarlo.

Recordemos que cada día que pasa hay que pedir al Señor todo aquello que nosotros deseemos, siempre y cuando sea de buen corazón y proceder. Él nos ayudará a alcanzar esas metas, Él nos guiará y abrirá nuevos caminos para la obtención de lo que anhelamos. El amor es un punto muy importante en esto, puesto que siempre deseamos que esa persona especial piense en nosotros.

Índice

    Una poderosa oración para esa persona piense en mí

    Te presentamos esta Oración efectiva de la mañana para que piense en mí y me busque. Una oración con suficiente poder para que esa persona especial siempre nos tenga presente. Esta oración es cien por ciento eficaz.

    Querido padre nuestro, tú que estás en los 

    cielos, tú que eres señor divino de todo.

     

    Quiero primero que todo darte gracias

    por regalarme otro día, por estar vivo,

    y poder regocijarme de otra oportunidad

    de comenzar el día con alegría.

     

    Porque me has regalado un nuevo amanecer,

    y porque puedo disfrutar de mis sentidos.

     

    En esta ocasión, Padre amado, quiero pedirte 

    por esa persona que es especial para mí,

    por su salud y bienestar, y porque pueda 

    disfrutar de un día más como lo hago yo.

     

    Señor ayúdame a alcanzar su corazón,

    que piense y se fije en lo que hago por ella.

    En los detalles que obsequio con tanto amor

    y permítele que abra su corazón hacia mi 

    cariño.

     

    Además permítele que pueda apreciar

    esos momentos tan especiales que 

    compartimos, así sea por un corto periodo de 

    tiempo, y así no compartamos tanto.

     

    Pero que cada segundo que logremos estar y 

    compartir, sea de agrado y total felicidad para 

    ella.

    También te pido a ti, oh amadísima madre 

    María, tú que eres la señora del amor y la 

    bondad, y que más que nadie sabe lo que es 

    el amor, tú que entregaste lo que más 

    amabas en el mundo por todos nosotros.

     

    Te pido para que esa persona especial en mi 

    corazón se dé cuenta de que la aprecio,

    y pueda ver cuánto cariño y amor tengo para 

    darle.

     

    Asimismo que me dé la oportunidad de ser yo 

    quien cuide de ella y de ese amor que tanto 

    siento. Que sea yo quien cuide de su corazón

    para que nadie pueda herirlo.

     

    Señora permíteme entregarle mi amor 

    verdadero, tu que sabes lo que siento por ella,

    has observado con atención mis desvelos y 

    mis noches pidiéndote con el alma y el 

    corazón en la mano, por ella.

     

    Eres mi señora, eres mi guía en ti coloco este 

    amor que siento, dale la sabiduría para que 

    se fije en mí. Dale amor en la mirada y en el 

    corazón para que vea que yo soy el indicado.

     

    Te prometo que yo me haré responsable de 

    su cuidado y que nada malo le pasara,

    mientras yo sea el protector de ese amor

    que me entregue.

     

    Permíteme ser quien la acompañe en su 

    caminar, permíteme ser quien la haga sonreír,

    pero por, sobre todo, permíteme llevar la 

    responsabilidad de amarla para siempre.

     

    Señores míos que están en el cielo,

    Padres amados dignos de mi aprecio,

    ¡Oh¡ alabados y bendecidos sean ustedes

     

    Amén.

    Estar junto a la persona que amas, y que ella se fije en ti es el objetivo de esta oración

    Cuando realmente sintamos amor, cariño y aprecio por una persona. No solo por alguna de sus cualidades, sino cuando realmente sintamos lo que es amor verdadero. Alcemos la voz en esta oración cada mañana; para que así sea cumplida nuestra voluntad. Para que sea escuchada por nuestro Dios Todopoderoso y a su vez por la Virgen María, para que interceda por nosotros y nos conceda lo que pedimos.

    Recordemos que, si no pedimos, nada se nos dará. Luego a pedir por ese amor que se muere por surgir. En calma debemos estar y con fe y devoción poder aclamar. Por último y no menos importante las gracias siempre debemos dar por los cumplimientos que nos acaban de otorgar.

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