Oración hermosa a nuestro Señor para la culminación de este año
Sea por la razón que sea, pues queremos colocar en las manos de Dios el término de un año más. Son 365 días de vivencias y experiencias. Que si bien algunas fueron buenas, otras no lo fueron tanto, pero a la final fue voluntad de Dios que todo pasara según su decisión. Pidamos esta oración hermosa a nuestro Señor para despedir el año que termina. Para que concluya de la mejor manera y con prontitud se superen todos los inconvenientes que afligen la vida de tantas personas.Bendito Dios Misericordioso
Adorado Rey de reyes,
poderoso ser de infinito amor y bondad,
que dicha invade mi vida al saber
que puedo contar contigo
en cualquier circunstancia de la vida.
Eres quien tiene el poder de decidir
lo que corresponde a cada
quien en este plano terrenal
nos has dado la oportunidad de discernir
y tomar nuestras propias decisiones,
pero también nos has enseñado
el camino que debemos recorrer.
Nos has mostrado
lo que es bueno y lo que es malo
y las consecuencias
de lo que se decida hacer.
La Biblia bien nos enseña todo sobre ti,
como ser obediente y fiel siervo de tu palabra,
pero a veces en el camino nos perdemos,
el enemigo nos distrae y tomamos otros rumbos.
Por eso hoy humildemente
te pido perdón
para que tengas piedad de mí
y absuelvas mis pecados.
Soy hombre, soy débil,
tu palabra me fortalece eso lo sé,
pero a veces
me pierdo en mi ruta.
Lucho incansablemente
por seguir el camino correcto
que estoy claro que es a tu lado.
Sé que muchas de las razones de
las desgracias del mundo
son por los pecados del hombre.
Pido por ellos,
pido por el mundo,
y pido porque calmes las tormentas
y los vientos huracanados
que destruyen los corazones de tus seguidores.
Culmina este año con las mejores
bendiciones, han sido momentos
de mucha adversidad
y dificultad para el mundo, para mi vida,
pero sé que tu vigilas que esto
corresponda a quien lo merece.
Es momento de bañarnos
de tu gracia milagrosa
y proteger a las almas de los hombres
que hoy se arrepienten y claman a ti.
Eres el dueño del mundo
y aquí no sucede nada si no es
bajo tu gracia y voluntad.
Que cesen las guerras, los odios,
las pandemias, los desastres naturales,
la corrupción y el deseo de poder,
y que también los corazones se llenen
de amor, piedad, consuelo y del
sentimiento de servir a los demás.
Que las almas se llenen
del amor que tú nos profesas,
para amarte a ti en primer lugar
y para amar al prójimo como a mí mismo.
Cierra ciclos, rompe cadenas
y permite que este año concluya
con respuestas favorables,
con buenas noticias, con bienaventuranzas
y alabanza en tu honor.
Amén.

