Oremos en paz para nuestros niños
Que la necesidad de paz y de bienestar para los niños se convierta en motivo diario de oración. Esta se debe llevarse a cabo en la hora matutina y siempre teniendo marcado ese pensamiento de paz que se quiere conseguir para ellos.¡Oh Dios!
Hoy en este día quiero
agradecerte por mi despertar,
y por la vida misma,
por las pequeñas y grandes cosas
que a diario me regalas.
Hoy más que pedirte
por mi o por mi bienestar,
quiero pedirte muy en especial
por la paz y liberación
de los niños y niñas del mundo.
Para que ninguno se vea
atado a la esclavitud,
ni a ningún trabajo forzado,
para que sus crecimientos
sean prósperos y felices.
Para que todos puedan
gozar de los beneficios básicos
de un hogar feliz y estable
con padres amorosos.
Para que no se hallen
niños envueltos en guerra
o desastres, líbralos por favor
señor de peligro, pena y dolor.
Aléjalos de esas guerras inútiles
y regálales paz y amor,
bríndales la posibilidad
de la educación para que se
conviertan en hombres
y mujeres de bien.
Que sigan y cumplan tus
mandamientos y designios,
y vivan amando
y también honrando tu palabra.
Libera su mundo de peligros
y envuélvelo en una nube
de paz, para que
reine tu palabra y obra.
Para que todo niño y niña
encuentre la armonía,
y además crezcan rodeados
de posibilidades y bendiciones.
Salva y protege a los que
corren peligro, une a los que
se encuentran separados,
y también libera a los que se
encuentran retenidos.
Concédele un hogar
a los que lo han perdido todo,
y devuelve a sus vidas
la tranquilidad de ser querido.
Por favor llénalos
de abundancia
y dótalos de prosperidad
infinita.
Por eso recurro a ti Señor,
para que auxilies y liberes
a los que te necesitan.
Pido que Jesucristo tu hijo,
quien murió en la Cruz
por nosotros; interceda
y ayude a esos niños, por los
que encomiendo su cuidado
y también su protección.
¡Padre! clamo a ti y a tu hijo
porque sé que me escucharan,
y les enseñarán a esos niños
y niñas el mundo lleno
de paz que tanto merecen
y necesitan.
Te ruego escuches mi llamado,
que con humildad te hago;
para que voltees esos
tus ojos misericordiosos
hacia esos niños que
necesitan de ti.
Por favor rescátalos
de ese mundo de penurias,
hambre y peligros.
Y crea para ellos,
un mundo sano y feliz
donde ellos puedan vivir
sin problemas ni dolor.
Quiero suplicarte Dios
que los oigas, ruego escuches
sus deseos más profundos.
Y pido por la intersección divina
de tu hijo Jesucristo, para que
juntos auxilien a los niños
para que vivan en un mundo mejor.
¡Amén!

