Oración poderosa para pedir la bendición de nuestros alimentos

Oración poderosa para pedir la bendición de nuestros alimentos

La mejor manera de vivir, es ser agradecidos. Esta oración es muy poderosa, ya que vas a pedir la bendición de los alimentos.  Puedes hacerla en dos momentos, uno tradicional y otro poco conocido pero cada vez más importante. El primero es a la hora de sentarte en la mesa para degustar tus alimentos.

La segunda, es al momento de llegar con tus compras del mercado a tu casa. Esto porque los alimentos llegan a tu hogar para nutrir a tu familia. Por lo que, no solo estás bendiciendo el tenerlo en casa sino la capacidad económica para adquirirlos.

Índice

    La mejor oración para implorar la bendición de los alimentos en nuestra mesa

    Efectivamente poderosa es esta plegaria, porque en ella ruegas por la bendición de los alimentos que se encuentran servidos en tu hogar. Es una buena oportunidad para pedir que, a nadie en el mundo les falte el pan. Pide así:

    Querido Padre,

    te doy gracias porque soy afortunado,

    ya que jamás me falta el alimento.

     

    De la misma manera,

    porque me provees de todo,

    lo que es necesario,

    para mi subsistencia y la de los míos.

     

    Mi mesa siempre,

    está llena de provisiones nutritivas,

    así como nuestro espíritu se

    regocija en tus palabras.

     

    Por lo que,

    pido humildemente nos bendigas,

    en especial nuestros comestibles,

    con esta poderosa plegaria,

    de todo lo que logramos,

    adquirir para la alimentación.

     

    Padre amado,

    que estos nutran nuestros organismos,

    para tener la fuerza,

    necesaria para trabajar.

     

    De igual manera,

    aleja de nosotros la enfermedad.

    Ya que, nuestro cuerpo tendrá,

    sanidad por la alimentación.

     

    Humildemente te ruego que nos asistas,

    en su preparación,

    cónsonos en adquirirlos, se encuentra,

    el amor para su preparación,

    y alimentarnos de este. Ya que, nutrir es

    también la preparación.  

     

    Amado Padre,

    te pido especialmente, por el hambriento,

    por una parte, porque consiga que comer,

    y de igual forma porque no le falte jamás.

     

    También suplico especialmente,

    ahora por aquellas,

    personas con problemas,

    para alimentarse.

     

    Concédeles sanidad,

    para que el alimento les nutra,

     para que armoniosamente,

    sus cuerpos funcionen.

     

    Bendice nuestros,

    suministros, para que,

    también compartamos,

    con los que necesiten,

    esos que debilitados se encuentran.

    Del mismo modo,

    auxilia a la Iglesia,

    en sus misiones de auxilio al prójimo,

    a través de la caridad,

    de su feligresía.

     

    Ilumínalos y ayúdalos a que,

    ayuden a muchas,

    personas son sus obras.

     

    Sin duda alguna,

    igualmente por las organizaciones que,

    ayudan a los más,

    necesitados a obtener alimentos,

    esos que apoyan a sus hermanos.

     

    Amado Padre,

    mi súplica también va encaminada,

    a bendecir a los productores,

    de nuestros suministros, a las empresas,

    al agricultor, al pecador, al ganadero, al que,

    transforma esos,

    alimentos para nuestro consumo.

     

    Para todos aquellos que intervienen,

    hasta el punto,

    de que sean servidos en mi hogar,

    por supuesto es imposible dejarlos a un lado.

     

    Por eso Dios, elevo esta poderosa oración,

    Bendice mi desayuno,

    de todas las mañanas.

    También mi almuerzo,

    asimismo mi cena.

     

    Porque, el alimento no me falta.

    Te pido en consecuencia,

    que jamás me falte,

     que conserve tu bendición al proveerme,

    sin que nada me falte.

     

    También permíteme ser agradecido,

    en la abundancia o en lo necesario,

    porque eres tu quien,

    me sostiene ante cualquier,

    necesidad o eventualidad.

     

    Sin duda,

    soy un ser humano afortunado.  

    En consecuencia,

    te pido no me dejes caer en tentación.

     

    Que el alimento que,

    consuma sea en cantidad justa,

    pues la gula es un pecado.

     

    Bendice también a,

    quienes me acompañen,

    en mi hogar y en mi mesa,

    para que ellos vean el valor,

    de esta y sean testigos de tu bondad.

     

    Amén.

    ¿Comer hasta estar satisfecho o hasta reventar?

    Por favor ten cuidado, con pecar por ser inconforme. Con esta plegaria poderosa, pedirás en oración no solo por la bendición de todos nuestros alimentos. Si no que, además tener la dieta balanceada.  Con todos los nutrientes que nuestro organismo necesite para mantenernos sanos.

    Finalmente, no olvides que cuando estés satisfecho lo sabrás, por lo que conoces las porciones adecuadas que consumirás, evita tirar la comida innecesariamente. Recuerda que, dolorosamente lo que dejas en un plato puede ser lo que a otra persona le falte en su mesa, se conforme con tus alimentos y no te excedas en su consumo.

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