Oración poderosa para pedir por la armonía de otros hogares.
No podemos solo quedarnos a observar el deterioro, lo cual es la manifestación de espíritus malignos que se adueñan de los individuos. Por el contrario, debemos tener la sensatez de elevar una oración para pedir la protección para otro hogar, a los efectos de que la grandeza del Poder de Dios nuestro Señor liberte a las estirpes de estas malignidades. La plegaria que te recomiendo en estas líneas es la siguiente:“Oh Padre, vengo a pedirte entristecido,
por todos los hogares de este mundo, en los que
se hace necesaria tu presencia, que sean
resguardados en el camino de Dios, para
que sus senderos sean fructíferos.
Por esto
imploro porque el Espíritu Santo descienda sobre
cada familia, en cada individuo de sus linajes.
Suplico que cada una de ellas sean revestidas
de los valores fundamentales, de amor, solidaridad y
comprensión, entre sus integrantes para que así,
su interacción familiar con la sociedad sea
sana.
Mi súplica va dirigida a que todas sean
auxiliadas en momentos de crisis, en las épocas en las que
la adversidad se haga presente en ellos.
Protege ese otro hogar, para que nadie puede interferir en él,
por maldad o simplemente por la envidia de querer
adueñarse, de lo que ellos tienen, que jamás puedan hacerles
un perjuicio, destruyendo los espacios que han conquistado.
Entrénales para trabajar con la resiliencia, para que
en tiempo de desgracia puedan ver la salida.
Te suplico por la protección de las viviendas de mis vecinos,
de las calles cercanas, del conjunto, de mi país entero;
porque va por todos esta, rogativa, es por el mundo,
por espacios de crecimiento sano para los niños,
guardados por el amor de Dios Padre, a los que les
sean inculcados sus preceptos.
Desde muy temprana
edad para que de ellos florezcan adultos sanos,
mental y espiritualmente.
Que los Ángeles se aposten en sus entradas,
a sus salidas. Siendo siempre custodiados por ellos,
para que de los momentos de peligro sean librados,
ayudándoles a tomar las mejores decisiones,
en cada disyuntiva o diatriba.
Porque confió en tu respuesta
Señor vengo a demandar tu cobijo, en nombre de mi
prójimo, de mi vecino, de la morada de mi hermano.
Te vengo a pedir el socorro de la residencia de mis parientes,
de quienes se han unido a mi más allá de la sangre,
en esas personas que has incorporado a mi camino,
para cumplir tu misión terrenal, que sobre ellos exista
tu Luz.
Irradiándose a todo aquel que lo requiera,
iluminando todo lugar en tinieblas.
Amén.”





