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Oración Poderosa a la Virgen María para proteger y detener el Coronavirus

25 marzo 2020

Si buscamos un milagro de Sanación encomendémonos a nuestra madre quien está protegiendo desde el cielo a todos nosotros, ella sabe de sufrimientos y padecimiento como un dolor tan grande de saber que su hijo fue crucificado. Pero nunca perdió la Fe en Dios quien le cumplió lo que le prometió, Jesús revivió luego de habernos salvado a todos con su Poderosa Sangre. La oración Poderosa a la Virgen María para proteger y detener el Coronavirus nos salvara de ese mal, esa pandemia que nos está angustiando a todos por igual.

Una vez más Dios nos está demostrando con su poder que existen cosas que solo en sus manos pueden ser solucionados, que no importa que tanto dinero, nivel social tengas, si eres físicamente agraciado o no mucho menos el color piel, nada de eso importa a todos nos afecta por igual. Y solo el que tenga fe en el Señor será salvado, creamos por difícil que este viéndose el tiempo, porque el siempre está obrando a pesar que no lo veamos.

Oración de protección a la Virgen de María para que pare el Coronavirus

Debemos declarar por medio de la oración Poderosa a la Virgen María para proteger y detener el Coronavirus, que estamos protegidos de todo mal. Encontramos la palabra indicada, para la angustia y conseguir la sanación únicamente en la palabra del Señor. Dentro de poco tiempo estaremos diciendo ¡Aleluya! Celebrando misas de alabanzas,  que todo ha pasado.

Valoraremos cada amanecer y ver salir el Sol nos sentiremos afortunados de esta nueva oportunidad y estaremos encomendado en plegarias la salvación y las almas que lamentablemente perdimos de este mundo, pero que para muchos aun existirán por siempre hasta el fin de nuestros días, en el corazón de cada quien. Dios quiere que dejemos el miedo atrás, que continuemos con nuestra vida. Mientras nos colocaremos con la siguiente oración, en la misericordia y protección de la Virgen María madre de todos:

Amada, Virgen María, Reina omnipotente,

Tú que siempre estás atenta a nuestras suplicas

y al cuidado de tus hijos que en ti confían,

 Derraman toda su y confianza,

¡Escúchanos!

 

¡Oh Virgen poderosa, que con tu pie aplastas la cabeza de la serpiente tentadora!

 Haz que cumpla, día tras día, la promesa bautismal,

 Con las que he renunciado a Satanás,

 a sus obras y seducciones

 y sepa dar al mundo un gozoso testimonio

de esperanza cristiana.

 

Te pido madre buena, que con el poder que Dios te ha dado,

Me acompañes y no me dejes nunca,

 Así el mal nunca me tocará mi alma.

 

Porque solamente es de Cristo,

porque el mal no puede acercarse a ti.

Cúbreme con tu bendito manto, bendíceme y lléname de gracia.

 para parecerme más a ti; fortalece mi fe.

 

 Y que yo pueda decir sí a la voluntad de Dios.

 Como tú lo hiciste y a la hora de la muerte.

Llévame al gozo eterno del paraíso madre eterna.

 

El amor, que es una fuente inagotable de Gracia, tu amor, es infinito en María.

Además, María tiene el poder de conseguir de Dios todo lo que se le pida.

 Por ello la llaman mediadora de todas las Gracias.

 

 Por ello es poderosa.

A la más poderosa de las Reinas, Dios no le niega nada.

Se le llama la omnipotencia suplicante,

que vive siempre para interceder por sus hijos.

 

 No tienen vino, dijo en una boda.

Y qué vino más exquisito se bebió en Caná.

 Los que se acogen a ella no deben tener miedo a nada.

 Ni al demonio, ni a la muerte, ni a los peligros.

 

El rosario parece una oración frágil,

Pero Dios ha querido que sirva

Para detener los cañones y las bombas.

La tierna Virgencita es el terror del infierno entero.

 

Por eso los devotos de María no tienen nada que temer,

buscar una alianza perpetua con María de Jesús equivale a ser inexpugnable,

en la lucha por el cielo.

 

 Ella es la puerta del cielo y la causa de nuestra alegría.

 Los hijos de María son personas muy alegres, como su Madre.

No se explica que los hijos e hijas de María Santísima,

se dejen morder por la serpiente de la desesperanza y del temor.

 

No tienen ningún temor.

El mal no tiene ningún poder porque su Hijo bendito ya lo ha derrotado.

¡Oh María, consuelo de quienes te invocamos en este momento!

Escucha nuestra plegaria sobre este mal que ha puesto de rodillas a la humanidad entera,

 A gobiernos enteros, a sociedades enteras,

También a los ricos y pobres por igual.

 Confiada oración que en mi necesidad elevo al trono de vuestra misericordia

Acudo a ti ahora, para que sanes nuestra tierra,

Sana nuestro mundo, primeramente.

Así como a el corazón perverso.

 

 E inicio de los hombres que azotan a la humanidad.

¡Oh María, sin pecado concebida!

Cuya inmensa bondad y tierna misericordia,

 no excluye el alivio de este amargo fruto de la culpa.

 Que se llama enfermedad de la cual es con frecuencia víctima,

 nuestro miserable cuerpo y esta plaga que nos ha sobrevenido.

 

 ¡Oh Madre Piadosa, a quien la Iglesia llama confiada salud de los enfermos!

Sanidad a nuestras tierras.

 Y familias enteras o a naciones enteras.

sana de este mal a todo el mundo,

 Que le ha sobrevenido esta inmensa plaga y este inmenso mal.

 

Por favor, intercede y no dejes que nuestras almas sean echadas

al fuego eterno y al lago cenagoso.

Ten misericordia de esta plaga.

Que ha acongojado a las naciones de la tierra.

 

¡Oh dulce y gloriosísima Virgen María!

He dirigido mis humildes súplicas a tu trono,

 he conocido por experiencia que nunca se te invoca,

 sin conseguir respuesta a las suplicas de tus hijos.

 

Que mis ojos miran complacidos a quien en nuestra presencia

 se postra y que tus oídos están atentos a nuestras plegarias.

Gracias por el milagro concedido de sanación

a este mundo y a esta tierra.

 

Gracias por la restauración de las naciones,

 Los gobiernos y los reinos hasta los más remotos rincones de la tierra.

Te damos las gracias porque eso ya está, ya está concedido.

Gracias por mirar con misericordia a Latinoamérica.

 

Estos países que creen y claman por su salvación.

Por milagros, estar siempre librados del mal.

Porque tú losa coges en tu gracia única y protectora.

Oh Amada Madre de todos nosotros.

 

Te agradecemos infinitamente y nuestras casas,

 Nuestras familias se postran y se sirven con todos nuestros corazones.

Recibe toda la gloria y toda la honra por este favor, por salvarnos de todo este mal.

 

Te alabamos y glorificamos tu Santo Nombre,

Amada reina, misericordiosa Madre de nuestro Señor Jesús.

Amén.

Una oportunidad para nosotros para superar el Coronavirus

La gloria de Dios es tan poderosa que la podemos ver venir, podemos sentir que ese Poder de salvación es cautivado por el amor de Dios que nos está esperando. Se encuentra esperando que corramos por refugio en sus brazos para poder recibir gran amor, nuestro Dios es bueno y daría la vida de su propio hijo por nosotros.

Busquemos fortaleza en ese amor grande, para continuar, para luchar y vencer el Coronavirus Si dios está con nosotros ¿Quién en contra nosotros? Después de esta oración Poderosa a la Virgen María para proteger y detener el Coronavirus declararemos que ningún virus tiene poder sobre nosotros y mucho menos con todas las personas del mundo, se recuperaran en un instante porque Dios le dará una nueva oportunidad de vida. La oración es poderosa, cree en Dios el te está esperando.