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Oración Salmo 91: de protección y sanación física y mental

9 marzo 2020

Cuando nosotros oramos, tenemos que tener en cuenta que nos estamos sometiendo a la voluntad del Padre. No podemos pretender que él se someta a la nuestra. Con ayuda de una oración Salmo 91: de protección y sanación física y mental haremos una limpieza espiritual.

 “Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.” Mateo 7:8 RV1969.

Dios escucha, oye nuestras plegarias, pero es necesario transitar por su camino en todos los momentos de nuestra vida. No podemos tener a Dios únicamente cuando necesitamos o queremos algo material. El señor no es nuestro banco, tampoco es nuestra billetera personal, dice en el Salmo 23, que es nuestro proveedor, nada nos faltara, pero tenemos que escuchar su voluntad para nuestras vidas.

Oración Salmo para la protección de todo mal

La mejor manera de comenzar un día, un nuevo trabajo o un proyecto es meditar en el Salmo 91, allí hay promesas, recuerdo nuevamente que debemos transitar en su voluntad día a día. Cada promesa tiene una condición, no son decretos que se cumplen con solo decirlo si no transitamos una vida de Fe.

Allí encontramos refugio en los momentos de angustia y de soledad, allí podemos estar con total seguridad de que seremos escuchados y protegidos. Nada ni nadie podrá contra nosotros, Dios está de nuestro lado. Empieza por hacer esta oración Salmo 91: de protección y sanación física y mental:

Señor tu que lo puedes, todo.

Hoy quiero dirigirme a ti para buscar tu protección,

Que me cuides de fijamente y mentalmente.

De todo accidente, o persona que quiera hacerme daño.

 

Cuando me siento muy afligido,

tú sabes darme la respuesta que necesito

En el momento que requiero tu amor

y apoyo tu siempre estas allí.

 

Eres mi Padre Santo Celestial,

Quien puede liberarme de todas las espinas

que se atraviesen en mi camino.

Sabes cuidar mi corazón

y alimentar mi espíritu con tus palabras.

 

Tienes las palabras indicadas para el momento perfecto,

Cuídame de la envidia y de los malos tratos

que pueden afectarme,

Porque mi corazón intenta ser siempre puro.

Ayúdame a no pagar con la misma moneda,

si no poner la otra cara.

Perdona, a todos e incluyéndome a mi cuando me equivoco.

Tú conoces lo que hay en mi corazón.

 

Santísimo Dios,

Hazme entender cuando alguien piensa diferente a mí,

para de esta manera no tener ninguna discusión.

Tú cuidas a tus hijos por igual,

 

Santo Padre.

Enséñame a tener tu humildad para ayudar

a todo el que este necesitado

Incrusta en mi corazón huellas de esperanza,

detalles de amor y fe.

 

Sostenme si alguna vez decaigo,

ayúdame a levantarme y empezar de nuevo.

Tu, poderoso Dios,

Cuídame de todo mal, por siempre.

 

Amén.

¿Qué encontramos en el Salmo 91?

En el Salmo 91, encontramos esa luz divina que ilumina nuestro camino y fortalece nuestro corazón, Dios es esa lumbrera a nuestro camino y lámpara a nuestros pies que no se apaga. Dios no te abandonara, cuando lo invocan sus hijos, el no dejara a su rebaño sin importar que dificultad quiera encerrarte.

La peste o la enfermedad no son nada para el poder del Creador, sin importar cual complicada sea, no es nada que el Señor no pueda deshacer con una pizca de su gloria Omnipotente. Con esta oración Salmo 91: de protección y sanación física y mental conseguirás tener lo que necesitas.

No es el enemigo, es nuestra propia mente

En sí, nuestra vida aquí en la tierra es hermosa, pero, nosotros podemos vivir echándole la culpa a las tinieblas y al mismísimo diablo. Tenemos que examinarnos porque a veces nosotros mismos somos los que nos ponemos trabas y obstáculos que nos impiden seguir hacia adelante.

Somos los culpables de la mayoría de nuestras tragedias, solo son consecuencia de nuestros actos y decisiones y manera de hacer las cosas al apartarnos de Dios en todo lo que hacemos. Deberíamos hacer una pausa e interiorizar y hacer una reflexión, que todo cuanto tenemos, y hemos logrado, cuenta con la ayuda de nuestro Dios, él incluso cuando no lo conocíamos, estaba al lado nuestro a cada instante.