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Salmo 91, Oración bíblica “Dios Habla Hoy” ¡El Señor es nuestro refugio!

12 julio 2020
Salmo 91, Oración bíblica “Dios Habla Hoy” ¡El Señor es nuestro refugio!

En el Salmo 91, Oración bíblicaDios habla hoy” ¡El Señor es nuestro refugio!, queda más que evidenciado que Dios es misericordioso y que solo bajo su divino amparo el hombre como tal. Puede levantar cabeza como cristiano. Pues ya sabemos que al hombre no le pertenecen ni sus propios pasos, y siempre debemos estar cubiertos con la santa voluntad de Dios.

Las personas que desconocen a Jehová Dios, como el Ser Supremo y digno de alabanzas. Quedan expuestas a las manipulaciones de Satanás y como fácil presa pueden sucumbir ante sus requerimientos.

Dios habla con su pueblo a través del Salmo 91

Ciertamente y es el caso, que en el Salmo 91, Oración bíblicaDios habla hoy” ¡El Señor es nuestro refugio! Dios nos expresa que el que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, gozará de la protección contra trampas ocultas.

Oh, poderosísimo refugio de los hombres,

bendito sea tu santo nombre.

 

Líbranos de toda peste y de toda la mala 

intención de aquellos que nos envidian y que 

nos adversan, sálvanos Padre Celestial 

refugio de nuestras almas de todas las 

calamidades que puedan encontrarse al 

asecho en nuestro camino.

 

Oh Padre Celestial, no nos abandones jamás 

y perdona nuestras deudas para poder ser 

dignos de estar algún día ante tu Divina 

presencia.

 

Oh Padre omnipotente y misericordioso,

llena nuestros corazones de bondad para con 

nuestros semejantes y guíanos por  el camino 

de la verdad, ese camino lleno de espinas, y 

por demás angosto, pero es el que 

nos llevará a disfrutar de la vida eterna.

 

Escudo bendito protégeme, castillos de 

refugio sálvame, sangre del cordero 

embriágame, luz de tus  ojos, no apartes de 

mí tu mirada protectora. 

 

Oh Bendito y misericordioso Dios de los 

ejércitos en ti confio y dejo a tu cuidado

y bajo tu divina protección toda mi casa.

 

Oh poderoso Dios, cuídame en las noches de 

oscuridad, cuando me encuentre lejos de la 

protección de mi hogar.

Llévame siempre de tu mano y no me dejes 

desviarme del camino del bien, ni aún en los 

casos en que yo lo intente, protégeme 

siempre, por favor ayúdame y dame las 

fuerzas que necesito para vencer todas las 

tentaciones.

 

No permitas que me separe jamás de mi 

familia, más bien acércame a los que se han 

alejados de mí para que juntos en familia 

podamos siempre alabarte y rendirte 

pleitesías como nuestro Dios y redentor 

Divino.

 

Según el Salmo 91, tú eres mi Dios y Padre 

Celestial, tú eres mi fortaleza y mientras, mil 

caerán a mi izquierda y diez mil a mi derecha,

yo permaneceré incólume e intocable por tu 

divina protección, pues nada me pasará.

 

Tú mi Señor y redentor nos dices que 

veremos cómo los malvados reciben su 

merecido y como la justicia tuya, se verá.

 

Oh creador de todo lo visible y lo invisible, de 

lo material y de lo inmaterial, me levantarás 

cada vez que tropiece y no me juzgarás con 

injusticia, dice que eres tardo en la ira y raudo 

para el perdón.

 

Tú, mi Señor, nos levantarás si tropezamos 

con una piedra, tú limpiaras nuestros caminos 

y también limpiarás nuestros corazones de 

toda iniquidad, sabrás poner en nuestra 

esencia el deseo de vivir eternamente para 

poder compartir junto contigo el gozo del 

Paraíso Terrenal.

 

Y satisfacer nuestra sed de alimento espiritual 

junto con toda tu cohorte celestial y volver a 

reencontrarnos con nuestros familiares y 

amigos que partieron de este mundo antes de 

nosotros.

 

Finalmente Padre Celestial, amoroso creador

hoy te pido que me contemples y que me 

bendigas a mí y a todos los míos

en el nombre del Padre, en el nombre del Hijo 

y en el nombre del Espíritu Santo.

 

Amén.

Hacer una oración a Dios Padre que es nuestro refugio, es una verdadera protección

Ciertamente es deber y obligación de todos los cristianos. Agradecerle a Dios porque nos protege de todos los males y los peligros que nos puedan esperar en cada instante de nuestras vidas.

También debemos agradecer a dios por darnos el pan de cada día y por todas las cosas materiales que tenemos. Pero por sobre todas las cosas debemos agradecerle por nuestra salud y las de nuestros seres queridos y también por gozar de libertad. Sobre todo de poder tener la libertad de culto, para poder adorarlo sin obstáculos.