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La mejor oración para hacer por la mañana: Salmo 91

12 julio 2020
La mejor oración para hacer por la mañana: Salmo 91

Hoy te invitamos a rezar la mejor oración para hacer por la mañana: Salmo 91, para iniciar el día lleno de fe y energía. El Salmo 91 es la voz de Dios para la protección y alejar todo lo que abruma la mente y el corazón.

Es importante iniciar las tareas y los quehaceres de la cotidianidad con alegría y entusiasmo. Esto lo podemos lograr si tomamos un tiempo para acercarse a Dios al levantarnos y agradecer por un nuevo día.

Esta misión llenará el corazón de fe y confianza en lo que hagamos y emprendamos, con seguridad el éxito nos acompañará durante la jornada diaria si apartamos un momento para comunicarnos con el Creador. Dios es grande, convencidos de ello empecemos nuestro día.

La mejor oración para hacer por la mañana: Salmo 91

El salmo 91 es la inspiración para rezar y acercarás a Dios con la certeza de iniciar un día protegidos y resguardados del peligro. Dios puso en David las palabras más bellas para que oremos inspirados en su mensaje. Agradece a Dios y empieza un nuevo día lleno de amor.

¡Venerado Dios!

Hoy me dirijo a ti con el corazón

abierto para darte gracias

por la vida que me das y por este día.

 

Ante todo, Dios de los Cielos,

pido perdón por los pecados y luz para mi alma.

 

Oro a ti inspirado en las escrituras de David,

con la luz del Salmo 91 que es tu palabra

para la protección y el cuidado de tus siervos.

 

¡Dios todopoderoso!

te ofrezco en este día mi vida y mis actos.

Guíalos y protégelos.

 

Tú eres el maestro, enséñame el camino del bien

protégeme con tu aliento y cúbreme con tu sombra.

 

Del mismo modo, proporcióname

el abrigo en este día que empieza

para que me sienta seguro y no desvíe mis pasos,

además, permíteme que transite el camino del bien.

 

¡Santo Padre creador!,

dame tu mano en la jornada que me espera,

provéeme la fuerza que necesito

para cumplir con mis tareas.

 

Con tu escudo protector

protégeme del cazador que acecha

los corazones de los buenos.

Bendice este día que inicia.

 

Que la luz de David ilumine mi pensamiento,

dame sabiduría y también entereza.

 

Lo que decidas para mí el día de hoy

bien recibido será, soy tu siervo y servidor.

Dios Padre, tu eres bueno y generoso,

en ti confío, en tu misericordia y en tu bondad,

guíame por el camino de la humanidad plena.

 

 Dios te pido que este día tenga principio y final,

que pueda descansar sabiendo que lo hice bien,

gracias te doy por eso Señor.

 

Que la sabiduría que pongas en mi mente

me ayude a resolver las dificultades

que el bienestar me embargue el día de hoy.

 

Durante mi jornada te pido

protección para mis hijos y mi familia

ahuyéntales el mal y el peligro.

 

También, te pido por los enfermos,

por los pobres y desamparados,

además, por los niños y los ancianos.

 

Sin duda, tu puedes protegerlos y eres grande,

no permitas que la tristeza los alcance

 y la duda llegue a su corazón.

 

¡Santo Padre eterno!

En este día derrama tus bendiciones.

Dame de beber y comer, provéeme

de abrigo y de salud.

 

Dios celestial, eres grande y poderoso,

apártame de tentaciones, líbrame del peligro

protégeme con tu escudo.

 

Asimismo, llévame hoy en tus brazos.

Me entrego a ti y te entrego a mi familia

para que nos cuides con tu eterno amor.

 

Por la santísima Cruz de Jesús,

en nombre de la virgen María su madre

y en nombre del Espíritu Santo, protégeme.

 

¡Amén!

La Biblia septuaginta

La mejor oración para hacer por la mañana: Salmo 91. En la Biblia septuaginta, también llamada Biblia de los setenta o Biblia griega, se traducen las escrituras de los hebreos y los pueblos semitas originarios de Israel. De allí que se piense que Moisés escribió el Salmo 91.

No obstante, en el Salmo 91 se recoge la palabra de Dios para la protección. De acuerdo con muchos estudiosos de la Biblia, este es uno de los textos más poéticos de las Sagradas Escrituras, sin duda, están llenos de metáforas e imágenes literarias de una gran belleza.

Por supuesto, todas las mañanas se debe agradecer a Dios por todo lo que nos da: vida, naturaleza, sustento y todo lo que nos permite vivir en paz y armonía, con fe y devoción por el creador.