Oración por la prosperidad económica y espiritual de España
Dice la palabra de Dios que cosecharemos lo que sembramos “Gálatas 6:7”. Si deseamos prosperidad, y la deseamos en abundancia, qué mejor manera de sembrar que pidiendo prosperidad por una nación entera. Imaginemos la cantidad de personas por las que estamos orando, qué tan grande será nuestra prosperidad si la de cada persona se devuelve hacia nosotros con creces. Recuerda que la verdadera intensión de nuestra oración debe ser genuina y sincera. No debemos orar por un interés personal, sino por un interés común. Cuando un país es próspero, todos sus habitantes también lo son. Así que oremos, repite:“Señor Jesús,
cuando te entregaste como sacrificio vivo por cada uno de nosotros,
nos diste el hermoso regalo de la prosperidad,
hiciste a todo al mundo próspero.
Más allá de la prosperidad económica,
también nos entregaste la prosperidad espiritual.
Por eso te pedimos primero por la prosperidad espiritual de España,
Pedimos que seas tú habitando en el corazón de cada español,
que seas tú llenando de amor y compasión los corazones de ellos.
Ahora te pedimos por su prosperidad económica,
levanta la nación de España con una fortaleza económica,
que el trabajo abunde en todo el país,
para que así todos puedan conseguir el sustento de sus hogares y familia.
Sabemos que tú nos bendices,
pero que también debemos trabajar para recibir la bendición.
Nosotros, siendo tus hijos, somos coherederos de todas tus riquezas,
tú eres el dueño del oro y la plata.
Las moradas que tienes para nosotros en tu reino
están llenas de piedras preciosas, de lino fino, de pureza y riquezas sobrenaturales.
Así como tu voluntad se ha cumplido en los cielos,
te pedimos que también se cumpla aquí en la tierra.
Una vez más Señor,
te pedimos que comiences a derramar abundancia y hagas prosperar a España.
Te damos gracias Dios,
porque enviaste a tu hijo para limpiarnos de todo mal y eso incluye la improductividad.
El quinto derramamiento de sangre que brotó de las manos de Jesús
cuando clavaron los clavos en sus manos,
nos libera de la falta de prosperidad y por eso la aplicamos sobre España,
en el nombre de Jesús.
Amén.”


