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Oración a San Isidro Labrador para que llueva pronto ¡Funciona!

18 mayo 2020
Oración a San Isidro Labrador para que llueva pronto ¡Funciona!

Hace un par de años, algunos países presentaron problemas porque no había llovido en sus respectivos países. Por lo tanto, sus campos estaban secos, los animales podrían morir por falta de comida y muchas cosas más. Por esto es importante la oración a San Isidro Labrador para que llueva pronto.

En muchos países se reunieron las personas para orar para que Dios abriera los cielos y trajera la lluvia. Y así fue. Debemos unirnos en oración para que Dios pueda escuchar nuestra plegaria y mandar su lluvia.

A continuación te dejaré la oración para que llueva pronto, y puedas contemplar la bendición de Dios que viene del cielo.

La oración para que llueva pronto, dedicada a San Isidro Labrador

La lluvia es esencial en la tierra. Su función es variada. Sirve para limpiar la tierra, para calmar el calor en sitios donde hay mucho calor y también para la siembra de los campos. Haz esta bonita oración para que llueva pronto.

San Isidro Labrador y Padre celestial,

sólo Tú eres bueno y sólo Tú provees

ricamente todas las necesidades de la vida.

 

En Tu amorosa bondad nos das

por encima de todo lo que

pedimos o pensamos.

 

Gracias por tu amor firme y tu

amable provisión para nosotros

y para toda tu creación.

 

Perdónanos las veces que hemos

dado por sentado tu provisión.

 

Las veces que hemos fallado en

agradecerte y darte el honor

y la gratitud que te mereces.

 

Y agradecerte que aunque hemos

fallado en reconocer todo lo que nos das

día a día nos proporcionas fielmente

todas las cosas para disfrutar.

 

San Isidro Labrador, venimos a Ti ahora,

sabiendo que nos enfrentamos a una

sequía en esta región y te pedimos que

envíes abundante lluvia a la tierra.

 

Que se ha vuelto seca, sedienta

y árida, mira con lástima nuestra

difícil situación y reza.

 

No son sólo las plantas las que

se están sedimentando.

 

Sino que incluso los animales y las

personas de este lugar están

secos y resecos.

Y nos envías la lluvia que tan

desesperadamente necesitamos.

 

Abre las ventanas del cielo y reza

con la dulce lluvia que

tanto necesitamos.

 

Y riega nuestra tierra, y te daremos

toda la alabanza, y te daremos

la gloria que se merece tu nombre.

 

Padre celestial, has prometido

dar a tu pueblo su lluvia en

su debido momento para que la

tierra pueda producir su aumento.

 

Has prometido enviar las lluvias

tempranas y las tardías.

 

Y te agradecemos tu fidelidad

en el riego de la tierra de Israel

durante tantos años.

 

Señor, venimos de nuevo a orar

para que nos llenes como el Mar

de Galilea y viertas lluvias

refrescantes sobre la tierra.

 

Para que los ríos se llenen y la

tierra florezca y dé su cosecha

a su debido tiempo.

 

Señor, como nación, Israel se ha

alejado de Ti e incluso no ha

reconocido a su Salvador y Rey.

 

Y sin embargo no has olvidado a tu

propio pueblo elegido y has

seguido bendiciéndolo.

 

A pesar de su incredulidad y

ceguera ante la verdad del glorioso

evangelio de Cristo.

 

Padre, oramos por Israel,

para que envíes abundante lluvia para

llenar los depósitos de agua agotados.

 

Padre Celestial,

gracias que eres un Dios cuyas

promesas nunca fallan y cuya

palabra es justa y verdadera.

 

 Y Padre que has prometido enviar

la lluvia en sus estaciones para

que la tierra produzca su aumento

y los árboles den su fruto.

 

 Pero Señor la severa falta de lluvia ha

causado que esta tierra se convierta

como un tazón de polvo.

 

Y tememos el trabajo de plantar y

cosechar, permite que se acabe la

sequía y que podamos recibir

la bendición de tu lluvia.

 

Amén.

Bendición de la lluvia por Dios

Podemos leer en la Biblia que hay que pedir a Dios que llueva en tiempos de lluvia, ya que el Eterno formará nubes centelleantes, traerá la lluvia. Y ciertamente La hierba florecerá y el campo dará sus frutos.

Por ese motivo es una bendición que Dios nos mande su lluvia. Que todos los que tienen fe en tu palabra y en tus promesas oren, y la lluvia vendrá.  Porque Dios prometió respondernos y más cuando nos unimos en una sola plegaria, con fe.