Oración poderosa a San Judas Tadeo para conseguir un empleo
Si ya te sientes algo desesperado porque no consigues el empleo que has estado buscando, debes hacer con nosotros esta oración a San Judas Tadeo para pedir y conseguir un trabajo rápido y para que interceda por ti ante Dios y puedas conseguir el empleo que tanto has estado buscando. Cuando realizas esta oración, debes creer que Dios va a responderte y que San Judas te va a escuchar.Buen San Judas, intercede por mí delante de Dios todopoderoso
y ayúdame a encontrar un nuevo trabajo.
Ayúdame a mantenerme fuerte espiritualmente
y a extraer fuerzas de recibirte frecuentemente en los sacramentos.
Permíteme usar este tiempo de desempleo para profundizar mi relación con Jesús
y confiar en tu amor misericordioso.
Ayúdame a estar totalmente entregado a tu amor misericordioso
y ayúdame a orar incesantemente delante de Dios.
Yo sé que quieres que me acerque y que dependa totalmente de Dios.
Ayúdame a centrar mi vida en Dios y a darle gracias y alabanzas
sin importar sus circunstancias.
¡Oh santo san Judas! Apóstol y mártir, grande en virtud y rico en milagros,
cercano al pariente de Jesucristo, intercesor fiel para todos los que te invocan,
patrón especial en tiempos de necesidad.
A ti recurro desde lo profundo de mi corazón y te suplico humildemente,
a quien Dios le ha dado tanto poder, que vengas en mi ayuda.
Socorre mi vida en mi urgente necesidad y concédeme mi sincera petición.
Nunca olvidaré tus gracias y los favores que obtienes para mí
y daré todo de mi para que el mundo te conozca.

Glorioso San Judas,
modelo de todos los que se dedican al trabajo,
obtenme la gracia de trabajar concienzudamente,
poniendo el llamado del deber por encima de mis muchos pecados;
trabajar con agradecimiento y alegría,
considerando que es un honor emplear y desarrollar.
Por medio del trabajo, los dones recibidos de Dios;
trabajar con orden, paz, prudencia y paciencia,
nunca rendirse al cansancio o las dificultades;
trabajar, sobre todo, con pureza de intención,
y con desapego de sí mismo.
teniendo siempre la muerte ante mis ojos y el relato que debo rendir del tiempo perdido,
del talento perdido, del bien omitido, de la vana complacencia en el éxito
tan fatal para la obra de Dios.
Todo por Jesús, todo por María,
todo según tu ejemplo, oh mi querido Judas Tadeo.
Así siempre diré en la vida y la muerte.
Amén.

