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Oración efectiva a San Miguel Arcángel para dominar a una mujer

26 junio 2020
Oración efectiva a San Miguel Arcángel para dominar a una mujer

Orar es estar en plena disposición a recibir la bendición del Cristo Supremo. El que lleva esta plegaria está recibiendo las bendiciones del Rey de Reyes. Esta oración efectiva a San Miguel Arcángel para dominar a una mujer es invencible, por esa mujer por la que me desvivo y no tengo sosiego.

Esta oración es el principio de la felicidad que otorga la confianza en sí misma, requerimiento fundamental para dominar el amor de mi vida. Bienaventurados seamos mientras tengamos lo que necesitamos. Por eso acudimos a San Miguel Arcángel para que nos de las fuerzas y la confianza en nosotros mismo para dominar a una mujer.

Ruegos a Sam Miguel de Arcángel:

Al unir tu espíritu con el de este San Miguel Arcángel, tendrás el valor para enfrentar tus temores que causan los designios de la vida. Es por esto que debes rezar con seguridad, fuerza, coraje para poder tener las herramientas necesarias para dominar a una mujer.

Arcángel de las batallas, Cristo vencedor,

que no nos desamparas,

permite que tu general en jefe San Miguel De Arcángel,

me lleve victorioso

siempre de las riendas de esa mujer.

 

No dejes que ella se escape

ni mire para los lados,

mantenla fiel a mí,

a mi hombría de macho desesperado.

 

San Miguel de Arcángel

no permitas que nunca se vaya ella de mi lado,

que me mire solo a mí siempre, que no desee a otro,

mantenla fría a las tentaciones de la carne ajena.

 

Yo conjuro a esa mujer

para que nunca se escape de mis dominios,

porque así lo afirma el poder celestial,

único poder en la vida siempre vencedor en las cuitas del amor.

 

San Miguel de Arcángel te pido que de una vez

quede dominada en cuerpo, pensamiento y voluntad

para que no se me vaya a escapar,

para que sea siempre mía y yo pueda lograr mi felicidad.

 

Que mi presencia la haga desfallecer,

que la sugestione

y la encadene a mis pensamientos y acciones.

Además, que nunca más se pueda liberar.

 

San Miguel Arcángel,

príncipe de Dios,

que esta fiel tuya,

sea atada tan fuerte a mi palabra

como el diablo encerrado a los infiernos.

 

Te pido, te imploro,

te ruego que ella quede dominada

por mis deseos que van

desde mis entrañas.

San Miguel Arcángel que jamás

haga nada por su cuenta.

 

Átala, amárrala, paralízala, mortifícala a mi carne,

 que se desespere si yo no estoy a su lado.

San Miguel Arcángel bendito

soy tu fiel servidor,

solo te pido

 que no dejes que la pierda.

Tú que has realizado favores

a todos los hombres insomnes

por la carne de una mujer,

te pido que no me falles, que de mí ella no me aparte,

que sea sumisa ante mis deseos,

que yo sea su amo, señor y sultán.

 

Te pido que jamás me ataque mi inseguridad,

ni el miedo, ni el desespero.

San Miguel de Arcángel

sé que tu aliento me fortalecerá por toda la vida

para ser el hombre suficiente capaz de tenerla sumisa

por siempre a mi lado.

 

San Miguel de Arcángel dame su sumisión,

que esa mujer no viva sino para mí,

que en su silencio pronuncie mi nombre y que apruebe todas mis obras,

actos y palabras para que podamos convivir en sana paz.

 

Que su irreverencia,

temor y sinceridad

San Miguel de Arcángel

me acompañen por siempre.

 

San Miguel de Arcángel sométela

y sáciame de todo mi deseo por ella,

para que podamos tener

una larga y plena vida en Santidad.

 

Amén.

¿Cómo dirigirse en una oración efectiva a San Miguel Arcángel?

En primer lugar, debemos reconocer nuestros temores y vacilaciones y pedirle con oración efectiva a San Miguel Arcángel para dominar a una mujer. Llenos de fe que nos dé el valor necesario para cometer nuestros ruegos con éxito. Además, no fallar en distracciones lejanas de nuestro objetivo celestial.

En segundo lugar, debes estar en completa paz y humildad ante el Altísimo sabiendo que solo Él, gracias a la intersección de San Miguel Arcángel. Te podrá conceder lo que a ti tanto te cuesta conseguir en el mundo de los mortales. Debes aceptar tu fe en los designios superiores y, en tercer lugar, darte cuenta de tus limitaciones y sentir vergüenza de ella, a su vez, permitir auxilio celestial.