Prosperidad y Amor en manos del Arcángel San Miguel
Cuando buscamos que las bendiciones de Dios lleguen a nuestras vidas y deseamos encarecidamente que la prosperidad y el amor invadan nuestro hogar. Podemos encomendar esos deseos a San Miguel Arcángel.San Miguel Arcángel. Oh Mi Arcángel San
Miguel, mi más preciado ángel entre los que
decoran los cielos, tu maravilloso poder de
protección te hace ser el más honorable ante
mi admiración.
No concibo momento en el que tu presencia
no se sienta en las acciones de mi vida.
Porque eres el arcángel que acompaña mi
camino, el más dulce y tierno ser espiritual
que me lleva de la mano, con tus suaves alas
cubres toda mi humanidad, me acoges en tu
regazo y me libras de todo mal.
Por favor hoy vengo a pedir ante tu maravillosa
misericordia, para que bajo la voluntad de
Dios, me concedas la prosperidad estable y
equilibrada que mi vida necesita.
Porque he dedicado gran parte de mi tiempo
a enfrentar los retos que se han topado en mi
camino.
Con constancia y dedicación los he superado
uno a uno, además, sirviendo siempre a la
palabra sagrada de Dios.
Mi familia ha sido testigo de las luchas
incansables que he tenido que enfrentar para
que en mi hogar nada les faltase.
Asimismo de duras batallas he salido
victorioso, esas terribles batallas que tú
mismo me has ayudado a librar.
Igualmente muchas veces en tus brazos me has cargado
agotado de tanto andar, por ello mis heridas
has sanado y mi corazón consolado.
Y hoy, sigo aquí, fiel servidor a mi fe que
dedico a Dios Todopoderoso y a ti mi
Arcángel San Miguel, porque Dios te ha
enviado para cuidarme y protegerme.
Y además no solo te pido humildemente ante ti la
prosperidad que tanto anhelo, sino que
también te imploro me concedas la dicha de
que el amor de mi hogar, crezca y se
multiplique.
Igualmente que no falte la semilla de ese
amor maravilloso que es reflejo de Dios en
nuestras vidas. Mientras tanto deja que la
semilla caiga en esta tierra fértil, que juntos la
regaremos y la cuidaremos para que dé los
mejores y más grandes frutos agradables a la
voluntad de Dios.
Mi fe y mi confianza siempre ha estado
depositada en ti, atrae la prosperidad y el
amor eterno a mi familia, a mi hogar, entre
mis seres queridos y amigos.
Finalmente derrama bendiciones ante el
mundo, que tanta falta necesita de las gotas
del amor.
Mi Príncipe de la Milicia Celestial,
concédeme siempre la gracia de salir
victorioso de las batallas de espíritu contra
satanás, tú con tu espada liberadora hecha a
un lado toda la perversión del maligno.
Y por último arrójalo al infierno muy lejos de mí,
junto a los otros espíritus que buscan la
perdición de las almas. En ti confío mi
Arcángel, bendice mi vida y llena mi hogar de
prosperidad y amor.
Amén.





