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Poderosa oración a San Miguel Arcángel para todos los días ¡Protégeme!

27 junio 2020
Poderosa oración a San Miguel Arcángel para todos los días ¡Protégeme!

San Miguel Arcángel, incita a todos los fieles para que no cesen en la oración que los llevará a la Santidad. Único bienestar en el mundo de tormentos en el que estamos, solo la oración da felicidad, solo la oración es luz. Por eso te traemos esta poderosa oración a San Miguel Arcángel para todos los días ¡Protégeme!

San Miguel Arcángel es el arcángel semejante a Dios, la deidad más alta de todo el empíreo y de la creación. Hablar con él, es hablar con Dios, es hablar con el silencio y con la luz celestial.

Oración a San Miguel Arcángel para todos los días

Iniciamos esta oración al señor, dirigiéndonos al Arcángel más poderoso que nos guía hasta el Supremo Salvador, el gran redentor. Reciban pues, este preámbulo con mucha fe y mucho optimismo, porque todo lo que es de Dios, es verdad y se concreta para hacerse realidad.

San Miguel Arcángel,

es la luz más elevada,

la espada vencedora, el puntal del día,

es la gloria eterna en nombre del Señor.

 

San Miguel Arcángel

protégenos todos los días,

que no exista un solo instante

en que tu no te manifiestes en mi vida.

 

Por el poder del espíritu santo,

por el poder de la madre de Dios,

con el poder de los santos arcángeles

y de la corte celestial.

 

Por todos los poderes te pedimos

Señor tu protección.

 

Oh Arcángel bendito, cuida de mi

y de los míos ante las adversidades

que el maligno quiere

imponer en mi espíritu.

 

Oh Arcángel, limpiame del pecado original,

del pecado venial.

 

Limpiame de los pecados cometidos

por mis generaciones pasadas

para que yo pueda gozar en

plenitud de mi existencia.

 

Asimismo le pido a nuestro Señor Jesucristo

que nos purifique con su sangre redentora,

que nos edifique y construya

con el oro de la tarde.

 

También que su poder nos enseñe

que no haya cabida

sino para amar

a nuestro señor Jesucristo.

 

Uncenos señor,

nuestro Salvador

para que todos los días nuestros pasos

avancen por la Santidad del bien.

 

Uncenos señor

para que nuestros pasos

se eleven en la luz

de la gracia eterna.

 

También para adorarte en cada acto,

en cada palabra, en cada silencio,

porque tu eres mi señor,

porque tuya es la gloria, porque somos tus hijos.

 

Dios mio, ayúdanos.

Que jamás el pecado,

la duda y el error

extravíen mi corazón.

 

Recibe este ruego, mientras el Arcángel,

tu hijo, Miguel

intercede por nosotros.

 

Dios mío, es tan fácil perderse

por el camino del mal.

Extraviar tu nombre es tan fácil

como caer en el fondo de los abismos infernales.

 

No lo permitas San Miguel Arcángel.

Levántanos en oración,

cuando hayamos sucumbido.

y en oración, cuando hayamos

perdido toda esperanza.

 

Libéranos en la tierra y en cielo,

 en los aires, en el viento.

Libéranos porque tu nombre es libertad.

San Miguel Arcángel que mi fe

no desfallezca jamás,

porque estar vivos significa amar

a Dios ante todas cosas.

 

No se puede vivir en la indiferencia,

ya que la indiferencia es sucumbir

a los abismos del pecado.

 

Oh Glorioso Señor,

no permitas que jamás pierda mi temor hacía ti

y facilítame la fuerza de la oración,

que hoy elevo mediante tu paladín

más querido, San Miguel Arcángel.

 

Oh Glorioso y bienaventurado Señor,

San Miguel Arcángel es la palabra

que imploramos a Dios.

San Miguel Arcángel es el verbo eterno,

venido de la luz y de la creación.

 

San Miguel Arcángel.

Eres la palabra para el señor;

eres el amigo más querido, el amado más amado.

Ruega por nosotros ante el alto celestial

para protegernos cada día.

 

Amén.

¿Cómo dirigirnos a San Miguel Arcángel?

Cuando hables con el más elevado de las potencias divinas, no debe faltar nunca una poderosa oración a San Miguel Arcángel para todos los días ¡Protégeme! Él te ayudará y te dará calor durante las vicisitudes; para que las intemperies eternas no te permitan padecer el desasosiego de tu alma.

Cuando hables con esta deidad, eleva tu mirada hacía el Señor, con fuerza y sabiduría para comprender los designios divinos. No pierdas la seguridad en tus palabras, no pierdas la fe en tu corazón para que podamos alcanzar la dicha.