La oración para sanar la relación con mi madre, a la Virgen María
Esta es una de las oraciones poderosas que le rezamos a la Virgen María, ya que ella nos puede ayudar a sanar aquellos problemas que tenemos con la madre. La madre está en nuestra vida para llenarnos de amor, de paz, de felicidad y muchas cosas más. Realiza la oración para sanar la relación con mi madre, y poco a poco volverás a encontrar la felicidad junto a tu madre.Madre María que estás en el cielo,
por favor permíteme confiar nuevamente
en el cariño de mi madre.
Ya que existen dentro de mí muchas cosas
que no me permiten amarla con todo mi ser.
En ocasiones siento que no vale la pena dedicarle tiempo
y mucho menos poner la confianza en ella.
En otras ocasiones existe una pared dentro de mí
que no permite que la ame, como si le tuviera temor a su cariño,
como si ella pudiera asfixiarme o como si pudiera absorberme.
También en situaciones me siento confuso delante de ella,
como si fuera una persona sin sentimiento y distante.
Tal vez en situaciones pude ser yo quien decidió alejarse
y no darle la atención que necesitaba,
tal vez pedí su ayuda y como no podía, no recibí lo que necesitaba,
entonces le negué mi amor cerrando mi corazón.

Por ese motivo ruego ante ti Virgen María para que me ayudes a sanar
este corazón que se encuentra dolido,
ayúdame a sanar la relación que tengo con mi madre.
Ayúdame a sentir el amor perdido
por que anteriormente sentía por ella.
Es bonito volver a recibir el amor de una madre,
recibir el amor eterno que tiene para ayudarme a animar
y fortalecer la confianza que tiene para darme.
Por eso ayúdame a sanar las perturbaciones
que existen dentro de mí para que yo pueda sanar.
Pídele a tu hijo amada, para que toque mi corazón,
mi interior y pueda sanar todos aquellos problemas que tenga con madre.
Que mi trato con ella sea de felicidad y lleno de confianza.
Aférrate a mis brazos y enséñame a liberarme
de todas estas malas cargas.
Gracias Virgen María por tu ayuda.
Gracias porque sé que con tu ayuda la relación con mi madre será hermosa.
Porque tú eres la madre celestial, y de ti aprenderé a amarla sin condiciones.
Amén.

