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Poderosa Oración de las virtudes de San Francisco Javier para niños

28 mayo 2020

El futuro del mundo son los niños, esos pequeños seres. Que hoy en su inmersa inocencia desconocen el poder que tienen en sus manos de cambiar y mejorar el futuro. Lo que será el presente de ellos en un mañana. Por ello, radica la importancia de inculcar y sembrar valores de fe en Dios basados en sus mandamientos. Aplica esta oración de las virtudes de San Francisco Javier para niños.

Desde muy pequeño, los padres de San Francisco Javier se preocuparon por su educación. No solo en el aspecto académico sino espiritual. Porque siempre se basaron en la fe y la confianza en el cristianismo. Siendo un adolescente, viajó a París a continuar sus estudios donde conoce a Ignacio de Loyola. Quien se convierte en su gran amigo y lo ayuda a acercarse poco a poco a Jesucristo.

San Francisco Javier, Apóstol de los Misiones

San Francisco Javier fue un hombre que por la gracia de Dios dedicó su vida a llevar el evangelio en el medio oriente. Además, su amistad con San Ignacio de Loyola lo acerco mucho a Dios. Su amigo le enseñó a no prestarle mucha atención a los bienes materiales de la tierra. Más sí, a lo espiritual de su alma como reflejo de Dios.

Como misionero, evangelizó y compartió la palabra divina en la India y en China. Convirtió a miles de personas en el cristianismo y ayudó a muchos enfermos y esclavos haciendo milagros bajo la voluntad de Dios. Igualmente, sus virtudes como hombre servidor de Dios, lo hicieron grande espiritualmente, son muchos los que creen en su poder. Comparte esta Poderosa Oración de las virtudes de San Francisco Javier para niños, para avivar las virtudes de Dios en ellos.

Glorioso San Francisco Javier que grande 

fuiste en vida llevando la palabra de Cristo en 

tu andar. Porque permitiste que Dios habitará en ti 

para que a través de tu capacidad de oratoria

pudieras dar a conocer a los que te rodeaban, 

lo maravilloso del mundo de Dios.

 

También dedicaste tu vida a enseñar a otros hombres 

la fe en Dios, practicando a donde ibas los 

valores y virtudes que nuestro Padre Celestial 

nos enseña para hacernos personas de bien.

 

Asimismo, tu obra misionera te hizo voto de la pobreza 

absoluta para llevar contigo solo lo 

indispensable, unas pocas prendas y uno 

pocos libros de oraciones.

 

Tu alegría y carisma contagiaban a todos de 

la fiesta de Dios, porque Dios es amor y quien 

reposa en la palabra de Dios no cabe en su 

vida la tristeza.

 

Además eres alegre de espíritu, cantabas y bailabas 

amenizando las enseñanzas, llevando las 

verdades de fe. También atendiste a leprosos y 

enfermos brindando consuelo, aliento, apoyo 

y en oportunidades sanación, pues con tu 

rosario milagroso lograste sanar a quienes 

carecían de salud.

Convertiste a muchos quienes vieron tu 

sanidad y el poder de Dios en ti al hacer 

milagros.

 

Tu vocación para enseñar, para 

sanar enfermos, para aprender idiomas, para 

evangelizar, bautizar y convertir a los 

hombres era inalcanzable.

 

Bendito seas San Francisco Javier,

tus virtudes te hicieron grande entre los 

hombres y hoy clamo para que cada uno de 

esos dones que Dios puso en ti, los enseñes 

y siembres en los niños del mundo.

 

Finalmente permite que los niños conozcan la bondad, el 

amor, la humildad, la alegría, el carisma, la 

amistad, la entrega, la perseverancia, la 

inteligencia, vocación y sobre todo la 

verdadera fe en Dios.

 

Entona a sus oídos las canciones de Dios y 

que el futuro del mundo quede en sus manos.

 

Amén.

San Francisco Javier, los niños y la oración

El amor hacia los niños siempre ha sido un sentimiento emanado de la capacidad divina que Dios siente sobre nosotros. Son humildes y nobles con sentimientos puros que aún no se encuentran perturbados por las maldades del mundo. A San Francisco Javier le gustaba mucho predicar la palabra a los niños y por su personalidad particular. Buscaba maneras especiales de evangelizar en ellos la fe en Dios.

Su alegría contagia a todos, sus cantos, sus risas, sus bailes, no había límites para conseguir su misión. Se paseaba por las calles con una campanita en la mano para llamar la atención de los niños. Y acercarse a ellos con el fin de contarles sobre las maravillas de Dios. Por ello siempre toma un momento del día para esta Oración de las virtudes de San Francisco Javier para niños,