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Oraciones cristianas cortas e infantiles ¡Para que oren los niños todos los días!

7 agosto 2020
Oraciones cristianas cortas e infantiles ¡Para que oren los niños todos los días!

A propósito de la eficacia de la oración, tenemos que enseñarles a nuestros niños desde pequeños, lo importante que es tener una intimidad con nuestro creador. Por esta razón, te daremos un variado de oraciones cristianas cortas e infantiles ¡Para que oren los niños todos los días!

Porque no hay nada que se compare a estar en la presencia de Dios; y alegrarse en él. Además, que la palabra nos dice que cuando instruimos al niño desde temprano, en el camino de nuestro Señor, aún ya siendo mayor no se apartará. Por ello enseñemos a nuestros niños a elevar su oración al Señor.

Oraciones infantiles cortas para que oren los niños

Probablemente, no sabes como enseñarles a tus hijos la manera de establecer una comunión cercana a Dios, por esta razón, te mostraremos hermosas oraciones para que tus niños las repitan. Como resultado, irán aprendiendo cada día, a acercarse más al Todopoderoso.

Día 1

Ahora que puedo ver el sol salir

te doy gracias papa Dios

por tan lindo día.

 

También, te pido que bendigas

a mis padres

y los ayudes hacer buenos;

y bendice a todos mis familiares.

 

Sobre todo a mis abuelitos

que ya no tienen

las mismas fuerzas de antes.

 

Además, enséñame a ser bueno

y cumplir con amor

todos mis labores del día.

 

Porque a veces por ser

tan pequeño me agoto.

 

Por ello mi Salvador,

prepárame, para que en todo tiempo

este atento a cumplir

mis deberes.

 

Amén.

 

Día 2

En primer lugar te doy gracias

porque hoy puedo ver al sol brillar;

igualmente gracias por la salud, que tú

mi creador me obsequias

en este momento.

 

Finalmente, te doy gracias

por los alimentos que puedo saborear;

y por tu creación que es hermosa.

 

Porque día a día disfruto

de tus bendiciones y de amistades cercanas

que valoro mucho.

 

Sobre todos estos favores

tú me estás causando felicidad.

 

Por lo tanto, me siento

con ganas de adorarte todos los días

de mi vida.

 

Amén.

 

Día 3

Al comienzo de este maravilloso día

me siento contento,

porque  tú, mi Dios me ha regalado

un día más.

 

Ahora que entiendo tu bonito amor,

te quiero bendecir

y darte mi corazón.

 

Porque siempre te encargas

de cuidar mis pasos;

aun cuando salgo al colegio,

siempre me acompañas.

 

También, a mis familiares los cuidas

con tu perfecto amor,

y por tus diligencias

salvos siempre estarán.

 

Ya que aún soy niño,

envía a tus ángeles a defenderme

y nunca me abandones mi Señor.

 

Amén.

Día 4

Para comenzar, quiero glorificar

tu nombre, porque eres

santo mi Señor,

y te mereces mi mejor adoración.

 

También, quiero darte mi admiración

y amor, porque siempre

has sido bueno

en todo momento conmigo.

 

Como resultado, que entregaste

a tu hijo por mí,

te quiero dar toda mi voluntad

para que gobiernes en mí.

 

También, enséñame a ser ordenado

y así ayudar

en los quehaceres del hogar.

 

Para que mis padres

 se sientan llenos de dicha.

 

Sobre todo, cuídalos

para que puedan compartir

más años, junto a mí.

 

Amén.

 

Día 5

Ahora que te conozco mi Dios,

quiero crecer cada día

imitándote a ti.

.

Por ello, dales la sabiduría

a mis padres

para que me puedan enseñar

como seguir tus pasos.

 

Igualmente, enséñales y dirígelos

para que me puedan dar

el mejor ejemplo

todos los días de su vida.

 

Es más, guíalos tú en el momento

de corregirme,

para que lo puedan hacer

de la mejor forma, y que te

agrade a ti, en todo momento.

 

Porque tú eres el mejor padre

del mundo;

gracias por aceptarme y cuidarme.

 

Amén.

Los niños aprendiendo de Dios

Oraciones infantiles para que oren los niños. En primer lugar, podemos notar, que los niños aprenden de manera fácil mientras se desarrollan. Ya que, en plena etapa de crecimiento su cerebro absorbe más información que al momento de ser adultos; por esta razón podemos aprovechar de instruirlos de manera fácil, en los caminos de Dios.

Por lo tanto, si decidimos dedicar tiempo a enseñarles a nuestros niños lo maravilloso que resulta ser el amor y poder de Dios, no tendrían problemas en asimilarlo y guardarían así en su corazón e interior, el conocimiento que los apartara de todo mal.