Saltar al contenido

5 Oraciones cristianas modernas para invitaciones de quince años

8 agosto 2020
5 Oraciones cristianas modernas para invitaciones de quince años

Los quince años de una joven son un momento especial, y la mejor manera de recibirlos es dándole gracias a Dios con estas 5 oraciones cristianas modernas. En otras palabras, las invitaciones de quince años tienen un toque maravilloso cuando en estas se trasmite la alegría y el júbilo que provoca la tan esperada celebración, y más aún cuando en estas se resalta el nombre de Dios.

Ciertamente, estas 5 oraciones cristianas modernas son ideales para ser utilizadas en invitaciones de quince años; ya que expresan la felicidad y el agradecimiento a Dios que amerita este día lleno de sorpresas.

Oraciones cristianas modernas

Lo más importante, con estas 5 oraciones cristianas modernas el recibimiento de los quince años se realizará de la mejor manera; ya que estará presente la voluntad de Dios para que la celebración se desenvuelva adecuadamente.

En mi caminar por esta vida,

ha llegado el momento de tan esperada edad;

Quince años, en los que Dios

ha realizado cosas maravillosas en mi vida.

 

Hoy lo celebro según su voluntad

Para que en cada paso que dé

me acompañe su presencia,

Y que en este camino que se avecina,

nunca me falte su ayuda e intersección.

Gracias Dios, por cuidarme en cada paso.

 

Hoy que llego a este momento,

solo deseo que la felicidad abunde

y que el amor sea infinito,

Y que mis seres queridos

puedan disfrutar junto a mí

esta celebración tan especial.

Amén.

 

Pimero, gracias Dios,

por darme una familia amorosa,

que me ha cuidado durante toda mi vida,

Gracias Dios, por los amigos maravillosos

y verdaderos que has puesto en mi camino

Los cuales también me acompañarán en esta celebración.

 

Hoy, que comienza una etapa

nueva para mí, 

Lo único que deseo es darte

gracias por todas tus bendiciones,

Y que tu compañía permanezca por siempre conmigo.

 

Te ofrezco mis quince años,

ya que tú me has permitido

vivir una vida tan feliz

Junto a personas que han alegrado

cada uno de mis días en este mundo.

Amén.

 

Amado Dios,

tú que fuiste el causante

de mi primer latido,

Y tu presencia estuvo allí,

junto a mis padres,

cuando di mis primeros paso.

 

Tú, que me has acompañado

durante toda mi vida,

Hoy te agradezco por

todas las bendiciones obtenidas.

 

Que la alegría sea la esencia

de esta esperada celebración,

Y que mis quince años

pueda recibirlos según tu voluntad.

 

Gracias Dios,

por permitirme llegar a esta etapa,

En la que mis sueños comenzarán a cumplirse

y la vida me abre sus puertas.

 

Hoy, que comenzaré a vivir

un nuevo periodo de mi vida,

Quiero que lo más importante sea

que tú me acompañes en todo momento,

Que nunca falten las sonrisas ni tu presencia celestial.

Amén.

Después de tanta espera,

hoy comienza una nueva etapa,

Y lo único que deseo,

es que la voluntad de Dios

ampare siempre mi vida.

 

Para que la alegría haga parte

de cada uno de mis días,

Para que la bondad

esté presente en mi caminar.

 

Y para que mis seres queridos compartan conmigo

esta celebración llena de prosperidad.

 

Gracias Dios,

por mis maravillosos padres y familiares,

Por mis amigos, y por todos esos seres queridos que hoy

conmemoraran junto a mí,

Mis quince años.

Amén.

 

La luz y el rocío de Dios

tocó la vida de mis padres,

Para que concibieran

a la persona que soy hoy,

Y gracias a su compañía, amor y enseñanzas.

 

Gracias Dios por permitirme vivir

en un ambiente lleno de dulzura,

Por darme la dicha de conocer

increíbles personas a lo largo de mi camino.

 

Finalmente hoy solo deseo,

que tu presencia bendiga

mi vida y mi corazón.

 

Amén.

Las oraciones a Dios en invitaciones de quince años son un gesto especial

En otras palabras, cuando se toma la decisión de utilizar oraciones cristianas modernas para rendir honor a  Dios en las invitaciones de quince años, se está realizando un gesto de agradecimiento ante él que es extremadamente enriquecedor.

En resumen, las bendiciones se derramarán en la vida de quien acude a Dios, y más aún cuando esto se realiza en los quince años, donde la prosperidad toca la puerta de quien recibe esta edad maravillosa.