La parábola de la moneda perdida cuenta una
historia cuya moraleja es muy real e importante para quienes le leen. Este
relato bíblico sensibiliza a todo quien lo lee por lo cierto de sus palabras.
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El ser humano es un ser irracional. No somos perfectos.
Podemos perder cosas, inclusive en nuestra propia casa podemos perder algo o no encontrar algo en donde, creíamos, lo habíamos dejado ¿Cierto? ¿O no te ha pasado?
Este relato bíblico
nos enseña una moraleja importante acerca del dinero en este tipo se situación ¿Porqué solo pedimos ayuda a Dios para encontrar algo o cuando estamos al límite de la desesperación? Lee esta maravillosa historia y deléitate con ella.
¿Cuál es la historia de la parábola de la moneda perdida según la Biblia?
Cuenta la historia, que un día una mujer tenía una
pequeña riqueza, la cual consistía en 10 monedas. Estando en su casa, un día fue a por las monedas, y descubrió que sólo le quedaban 9 ¿Dónde estaba la moneda faltante?. La mujer empezó a buscar desesperadamente por cada mínimo rincón de su hogar, y sencillamente
la moneda no aparecía. La mujer no se relaja ante la situación, y de hecho toma una actitud no laxa.
Teniendo otras 9 ¿Por qué ponerse así sólo por 1 restante? No conforme al
no encontrar la moneda faltante, y teniendo otras a su posición quizás hasta más valiosas, coge una lámpara y la prende, gastando así aceite. La mujer empieza a barrer el suelo, en
esperanza de conseguir la moneda.
Comienza a mostrar evidentes señales de lo que, según la Biblia, se describe como
avaricia o codicia. Pase a esta actitud de avaricia, teniendo ya incluso lo justo y más, la mujer cae en
el pecado. Se convierte en una pecadora. Empieza a pedir a Dios “por favor, déjame encontrar la moneda".
Dios es un ser
Todopoderoso que como sabemos, todo lo perdona. Todos
los pecados son perdonados ante los ojos de Dios. Relatado en la Biblia: “Buscad y hallaréis”
(Mateo 7:7).
¿Qué pasa si perdemos algo de valor y queremos más?
Es muy común que esto suceda. Y, de hecho, constantemente perdemos cosas. Inclusive me atrevería a decir, que a más de uno le ha sucedido el mismo ejemplo de
la señora con las 10 monedas.
Al ser humano no le gusta perder cosas, se siente bobo por ello. Se molesta. Empieza a exigir más, y cuando ya acabó todos sus recursos y cuando buscar no fue suficiente, acude a Dios y empieza a suplicarle y orarle para encontrarlo ¿Es esto realmente necesario?. No era necesario en este
relato bíblico, en donde la mujer ya tenía una riqueza consigo y de hecho poseía otras monedas de más valor. Entra así en codicia y avaricia, lo cual es un pecado según lo establece
la Biblia.
Moraleja de la historia bíblica
La moraleja es increíblemente fuerte y precisa. No hace falta caer en pecados ante Dios todopoderoso, si perdiste
algo material sólo recuerda que seguirá siendo eso, algo material y por lo tanto
no importante. Mucho menos si tienes más a tu disposición.
No hay que acudir a Dios ante este tipo de situaciones, y olvidarle los demás días del año. Hay que alejar de nuestra mente las
ideas equivocadas y concentrarnos en lo verdaderamente importante que es el amor, el cariño.
La fé en Dios. Buscarle y no sólo cuando es nuestra última opción.
Sin duda alguna es un relato muy sincero de acuerdo a
la Biblia, nos muestra también a un
Dios misericordioso y bondadoso, quien perdona cualquier tipo de pecados cometido por el ser humano. Nos muestra un poco acerca de la avaricia y la codicia, y lo que debemos evitar.