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5 Hermosas alabanzas y oraciones cristianas ¡Para orar todos los días!

4 agosto 2020
5 Hermosas alabanzas y oraciones cristianas ¡Para orar todos los días!

Alabanzas y oraciones cristianas ¡Para orar todos los días! En primer lugar, fuimos creados para la alabanza y adoración de Dios. Por esta razón, le rendiremos a él, creador del cielo y la tierra, nuestro servicio a todo su ser. Asimismo, con esta actitud le ofreceremos 5 hermosas alabanzas y oraciones cristianas, para exaltar así su nombre.

Debido a su fidelidad, corresponde darle lo mejor de nosotros cada día a Dios. Porque cuando nuestro día está lleno de complejidad y no hallemos la respuesta que deseamos, si le estregamos nuestras cargas a él, todo es más fácil. Además, encontraremos en él un amigo, a quien no le importa llevar nuestras cargas; adoraremos a Dios en todo tiempo y ocasión.

5 alabanzas y oraciones hermosas

Además de exaltar su nombre en todo tiempo le rendiremos dichos de nuestras bocas. Porque Dios se complace en su creación de tal manera que canta sobre nosotros cánticos de amor.

Cántico 1

En primer lugar, te alabo

porque tu poderoso

me has salvado, me has redimido;

en ti encontré mi salvación,

poderoso Dios de Israel.

 

Asimismo, te cantaré, te alabaré,

cantaré ¡Aleluya!

al recibir de tu bondad.

 

Sobre todo eres poderoso

tú me has salvado, me has redimido

con fuerzas; yo te canto

 poderoso Dios de Israel.

 

Ante ti yo me rindo,

ante ti, mi corona doy.

 

Como resultado de tu bondad

en mi vida, hoy Padre

te ofrezco esta

hermosa alabanza.

 

Porque me has amado

con amor eterno;

quiero ser fiel a ti

en todo momento.

Amén.

 

Cántico 2

Porque de tal manera me amo,

que su hijo por mi murió.

Él allí se entregó

por amar a la humanidad.

 

Hoy mis manos ¡yo levantaré!

y así entregaré todo mi ser;

por amor a esa cruz,

yo hoy me rendiré.

 

Porque de tal manera me amo,

que hoy por mí fluye

todo su ser.

 

Mientras tanto le entregaré

al rey esta canción.

Hoy mis manos ¡yo levantaré!

mis rodillas doblaré,

para entregarte lo que soy,

hermoso Dios de Israel.

 

Además de santo,

eres hermoso Padre,

tu sacrificio por mi

yo nunca olvidaré.

Amén.

 

Cántico 3

¡Que los cielos se abran!

hoy quiero ver descender

tu poder y tu misericordia

que me sostiene hoy.

 

¡Que los cielos se abran!

Inunda esta habitación

de todo tu glorioso ser;

correremos y no nos cansaremos,

como niños ya seremos.

 

¡Que los cielos se abran!

Entra hoy en mi habitación;

ven y cuida

a este frágil corazón.

 

Probablemente,

Padre bondadoso,

he descuidado tu altar,

ayúdame a servirte

en todo tiempo.

 

También mi señor,

corrige mis pasos,

para ya no

andar equivocado.

Amén.

Cántico 4

¡Tú mi Dios!

que limpias el pecado

del mundo,

purifica hoy mi vida.

 

¡Tú mi Dios!

que das paz al cansado

lleva hoy estas cargas,

y así te otorgaré mi alabanza.

 

¡Oh tu mi Dios!

Rebosa hoy mi alma

de tu perfecta benignidad.

Porque es tú

personalidad,

ser fiel en adversidad.

 

¡Oh mi Dios! ¡Siempre te amaré!

Además de amoroso

eres un Padre fiel.

 

Asimismo, cuando he pecado

tú me has lavado

y como nuevo he quedado.

 

Por ello, te doy también

las gracias y ante ti

me rindo hoy.

Amén.

 

Cántico 5

¡Te alabaré! ¡Y glorificaré!

te alabaré oh mi señor;

porque tu me has salvado

quiero conceder a ti

todo mi amor.

 

¡Te alabaré! ¡Y glorificaré!

Además a ti rendiré

el más grande honor.

 

Finalmente,

¡Gloria a tu nombre!

¡mi excelencia a ti te doy!

tu soberanía perfecta es señor.

 

Además de un día

más de vida Padre,

me has entregado tanto;

ya no sé de que forma

agradecerte.

 

Al comienzo de mi día,

buscaré tu presencia

y ante ella me rendiré.

 

Amén.

La alabanza a Dios Santo

Alabanzas y oraciones cristianas. Como resultado de alabar y glorificar a Dios, encontraremos que es allí donde se percibe su bendición. Por ello nada nos puede estorbar al momento de buscar estar en su presencia; Ciertamente él nos dará su aprobación por rendir todos nuestros pensamientos a su causa.

Asimismo, a través de una extrema alabanza, descenderá la bendición de Dios que es la que añade alegría a nuestras vidas. Igualmente, nos ofrece su corrección siempre con gran amor; por esa razón, le alabaremos y daremos lo mejor de nosotros cada día, consagrándolos así para siempre por amor a él.