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Bendice tu día, poderosa oración de las seis de la mañana ¡Inicia bien el día!

1 agosto 2020
Bendice tu día, poderosa oración de las seis de la mañana ¡Inicia bien el día!

Las plegarias tienen gran poder, aunado a que le hacen muy bien a nuestros espíritus, ya que ellos ejercen una gran batalla ante las vicisitudes. Porque nuestro espíritu sanan con la fe dicha en palabras y no debemos olvidar que somos el verbo hecho piel. Las oraciones nos muestran el consuelo y el alivio, también nos dan la entereza a las zonas más afligidas de nuestro cuerpo y alma. Por ello, bendice tu día, poderosa oración de las seis de la mañana ¡inicia bien el día!, ayudará a que estemos bien desde las horas matutinas.

Las palabras de la oración curan porque están hechas con liviandad, sutileza y además salvación. Las oraciones también permiten conseguir las respuestas que nuestros cuerpos aclaman.

Bendice tu día, poderosa oración de las seis de la mañana ¡Inicia bien el día!

Las oraciones para bendecir nuestros días nos fortalecen en mente y espíritu, en cuerpo y alma y nos elevan a Dios. Bendice tu día, poderosa oración de las seis de la mañana ¡inicia bien el día! concede a los feligreses, firmeza y buena voluntad por medio de la fe.

En esta mañana acudo a ti, gran Señor.

Me dirijo a ti, desde el susurro de la oración

para que me orientes y bendigas mi día.

 

Oh Señor mío, cuida mis pasos

desde esta mañana que pueda

seguir por el sendero del bien.

 

Toda mi devoción es para ti Jesús,

por ello te pido que me orientes

para seguir predicando tu

palabra con mi ejemplo.

 

Señor Dios todopoderoso,

tu que guías el cielo y la Tierra,

te suplico con tus manos

misericordiosas que intercedas

para que mi mente.

 

Mi cuerpo y me alma

alaben solo tu nombre y no se dejen

intimidar por el maligno.

 

Te pido que pongas calma y serenidad

a nuestros sufrimientos.

 

Permítenos vivir de forma plena.

Que nunca me falte la salud,

puesto que es

lo más importante que tenemos

como seres humanos.

 

Enséñanos el camino de la sanación,

envíanos la salud desde esta

bendecida mañana, señor.

 

Un día sin salud es demasiado corto

cuando la vida se ve afligida, ayúdanos.

 

Te pedimos la entereza y la fuerza

para coexistir en este mundo que

está lleno de maldad,

enséñanos el camino del bien, señor.

 

Muéstranos la dicha y la bondad,

como la brisa que corre por

mi piel todas las mañanas.

 

Recibe señor estas suplicas de bendiciones

desde lo más íntimo de mi corazón.

 

Acoge mi llamado esta mañana

como los crepúsculos al amanecer,

como el canto de los colibríes en mi jardín.

 

Además libéranos de la desesperación,

devuélvenos la paz oh señor.

 

Dale fuerzas a mi familia

para que cumplan tu palabra, para

que sean seres de bien.

Bendícelos señor.

Oh mi señor, envíanos tranquilidad

y aleja toda zozobra del mal en

esta dulce mañana soleada.

 

Padre salvador, tu que reinas en

los cielos y brindas amor.

 

Ventura, fortaleza y paz, presta

atención a nuestros semejantes

que desde el fondo de sus corazones

vociferan con insistencia por un objetivo.

 

El objetivo de amarte mi Señor.

Tú, eres el Dios de los perennes prodigios,

ábrele las vías del bien

en medio de los mares agitados

poniendo de pie al pobre y al más necesitado.

 

Te suplicamos señor misericordioso

que tu luz arrope de vida infinita

a quienes necesitan,

te suplicamos la bendición

de Dios todopoderoso.

 

Esencialmente en esta mañana,

te imploramos Señor,

que nos des la entereza

para sobrellevar

las situaciones que se nos

presentarán durante el día.

 

Asimismo que el reflejo del sol

les asemeje a sus feligreses los

destellos de amor del Padre

Todopoderoso.

 

Finalmente esta mañana,

te pedimos que por favor nos abrigues

para tu excelsa protección y también nos

colmes de las más grandes bendiciones.

 

Para así, poder elevarme de esta cama

y además dejar que la divina alegría

permanezca en mi vida.

 

Amén.

¿Cómo dirigirse a Dios para que bendiga nuestros días?

Debemos comenzar nuestra conversación con Dios para pedirle que nuestras palabras lleguen al objetivo que queremos. Para luego comenzar la oración visualizando su más genuino amor hacía nosotros. En ningún instante debemos dudar que lo solicitado ante el grandísimo no se cumplirá, puesto que Dios es compasión, comprensión, amor, bondad y también fortaleza para sus feligreses.

Dios Misericordioso ayudará a sus semejantes a gozar de dicha y bienestar desde las mañanas. Puesto que eso le gusta a Él, que lo pensemos y agradezcamos desde el primer momento del día con fe y devoción.