Saltar al contenido

Letanías de la Santísima Virgen de la Misericordia para los difuntos

27 mayo 2020
Letanías de la Santísima Virgen de la Misericordia para los difuntos

Con las letanías para los difuntos de la Santísima Virgen podrás conseguir la bendición para cada uno de los difuntos, y que cada uno de los pecados por los que no pidieron perdón en vida sea perdonado, pide por la intersección de la virgen ante Dios y su hijo para que el descanso de los difuntos sea eterno.

Consigue que cada una de las personas que han fallecido pueda descansar en paz luego de su muerte, que no tengan el doloroso destino de no ser perdonados, que nunca sean enviados a las terribles llamas del infierno, esto lo conseguirás con estas letanías para los difuntos de la Santísima Virgen.

Letanías para los difuntos de la Santísima Virgen de la Misericordia

Las letanías para los difuntos de la Santísima Virgen te ayudarán a pedir que sea abran las puertas de los cielos para cada uno de los difuntos del mundo.

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos para que se

liberan de la terrible cárcel de sus pecados.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos para que

Dios perdone cada una de sus fallas.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos para que

sean bienvenidos al reino de los cielos

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos para que

tengan el descanso eterno.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos para que

el tiempo de su sufrimiento sea breve.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos,

ruega por ellos ante Dios.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, ruega

por ellos ante tu hijo Jesucristo.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, ruega

por cada uno de los difuntos del mundo.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, ruega

para que su descanso sea eterno.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, ruega para

que sean salvados de las llamas del infierno.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos para

aliviar la tristeza de sus familiares.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, ruega

por cada una de las almas que en

vida te adoraron cada día.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos,

por las almas de nuestros amigos.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos,

por las almas de nuestros familiares.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, por el

descanso eterno de todas las almas.

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, por las almas

que cada día están más cerca del cielo.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, para que

todos sean perdonados y puedan

entrar al reino de Dios.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, para que

Dios tenga misericordia de ello.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, para que

su muerte no sea en sufrimiento.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, para

que puedan pedir perdón.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos

dales tu maternal compañía.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de

la Misericordia ruega por ellos para

que sus días desde ahora sean felices.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, para

que su familia encuentre la paz.

 

Oh gloriosa Santísima Virgen de la

Misericordia ruega por ellos, para que

su familia pida perdón por sus pecados.

 

Para que luego de su muerte tengan

el perdón divino, protégelos

con tu dulce manto.

 

Amén.

Solo si nos arrepentimos cada día conseguiremos el descanso eterno

Dios promete a todos sus hijos el descanso eterno, siempre y cuando cada día nos arrepintamos de cada uno de los pecados que hemos cometido, siempre y cuando cada día seamos capaces de recapacitar y dejar nuestro mal actuar a un lado.

Arrepiéntete cada día de tu vida por tus fallas, y así conseguirás el perdón y al morir tendrás la dicha de entrar al reino de los cielos para descansar en paz, solo si te arrepientes conseguirás esta bendición.