Poderosa oración de alto nivel por sanidad física y de liberación

Cuando realizamos una oración debemos hacerla con fe, ya que  la sanidad nos fue concedida por el hijo amado en la cruz; así que no debemos dudar en realizar esta poderosa oración de alto nivel por sanidad física y de liberación.

Dios es un Rey justo y él no nos desampara, pues ni aun la muerte puede con aquellos, que cumple con los designios del Dios Todopoderoso. "En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro" (salmos 107:19-20).

Índice

    Poderosa oración por sanidad física y liberación

    Padre eterno tú que moras en lo alto, a ti elevo esta súplica por sanidad; te pido que atiendas mi llamado y me concedas la libertad.

    Al Dios Todopoderoso

    sea la gloria y la honra,

    pues su amor y bondad

    no conoce limites.

     

    En el principio tú nos diste vida

    y también esperanza,

    con tu aliento soplaste

    y del polvo nos levantaste.

     

    ¡Oh Bendito Creador!

    en ti esta nuestra confianza,

    pues sabemos que tú eres fiel.

     

    Reposo para nuestra alma

    es tu Santa Palabra,

    con ella nos llevas a aguas de sanidad.

     

    Tu amor no se rinde,

    ya que ni el pecado

    logro que tú nos desecharas;

    si no que enviaste a un hermoso Ángel

    para que fuésemos salvos.

     

    Dios hermoso,

    ilumina nuestras vidas

    con tu resplandor de

    poder.

     

    Debido a tu luz,

    es que podemos transitar con seguridad

    los caminos de esta vida;

    y así, llegar a nuestro destino.

     

    Santo Padre,

    cuídanos de aquel que pretende

    lastimarnos; no, nos dejes indefensos.

     

    Pues la maldad de este mundo,

    está tomando el control

    de la mente de muchos;

    es por eso que te pedimos que guardes

    la nuestra.

     

    Señor tú me das valor,

    y como relata el salmista;

    aunque andemos por caminos de muerte

     y de sombra no temeré mal alguno.

     

    Aunque la angustia y el afán,

    lleguen a mi vida;

    se que tú ya tienes el control.

     

    Levantonos cuando

    el maligno nos haga caer,

    pues tú eres nuestra roca fuerte;

    ¡de quien habremos de temer!

     

    Padre te pido,

    que nos otorgues la sanidad física;

    que necesita nuestros cuerpos.

     

    Pues solo tú puedes hacerlo,

    así que te pido que nos sanes;

    como a la mujer del flujo de sangre.

    sean bondadoso y compasivos unos con otros y perdonense mutuamente

    Quita toda enfermedad,

    que se encuentre en nuestro cuerpo;

    límpianos con tu aliento de vida.

     

    Además, libera la mente de aquel

    que se encuentre cautivo;

    pues te pedimos que

    desates toda atadura y cadenas

    de opresión mental.

     

    No permitas que nuestra mente

    sea corrompida,

    si no que con tu luz

    podamos ver el brillo de tu santidad.

     

    Apaga cualquier voz de maldad,

    que se encuentre dentro

    de nuestra mente;

    no permitas que dominen

    mis pensamientos.

     

    Que nuestros ojos se fijen,

    en lo bueno y lo puro;

    dame sabiduría para que pueda

    discernir entre el bien y el mal.

     

    Ayúdanos a ser santo

    así como tú lo eres,

    para que yo pueda ver tu rostro.

     

    Señor misericordioso,

    acuérdate de tus hijos;

    y no permitas que sufran

    los martirios que provoca el maligno.

     

    En fin mi Señor,

    solo en ti confiamos

    porque tú nos diste una promesa

    de vida eterna.

     

    Gracias por tu bendito amor,

    cuya grandeza es equiparable;

    a la del gran universo.

     

    Nuestra felicidad depende de ti,

    pues tú eres el motivo

    de nuestro respirar; es por ello

    que nunca dejaremos de adorarte.

     

    Bendito seas tú,

    bendita sean tus grandes obras;

    alabado eres tú por todo los seres

    de la creación.

     

    Gracias porque

    tú no dejas a ningún justo desamparado;

    ni aun a su descendencia.

     

    Por tal motivo,

    nuestras acciones de gracias;

    rebosarán de nuestra boca

    y el gozo no cesará, a ti sea

    la gloria y la honra.

     

    Amén.

    Dios en nuestro sanador por excelencia

    Dios no dio vida y en abundancia, además que podemos acudir a él confiadamente. Por tal motivo, es que debemos realizar una poderosa oraciones por sanidad sin dudar; pues él nos prometió que estaría con nosotros todo los días hasta al fin del mundo. "Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa" (Isaías 41:10).

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