Por qué debemos orar por nuestros familiares difuntos
Si ocurriera la muerte en el período de tiempo, en que no tenemos uso de razón, se considera que no tenemos que rogar por el descanso de esa alma. Por el contrario, se considera que los niños que mueren después del bautismo hasta los siete años, se convierten en angelitos, y más bien son ellos los que pueden rogar a Dios por nosotros para que nos proteja. Ahora bien, desde que se tiene esa conciencia, ya de los siete años en adelante, sí, que estamos expuestos al pecado constantemente y si morimos, deben orar a dios para que nos saque del purgatorio. Por ello es importante la oración bonita por nuestros familiares difuntos y fallecidos, pues es el medio más efectivo, para rogar a Dios por el perdón de los pecados de todos aquellos que amamos.Amoroso padre celestial,
Tú que viste a tu hijo padecer en la cruz,
y sabes lo difícil que es para un mortal,
permanecer incólume ante los acosos de Satanás.
Tú,
que más que nadie conoces el corazón
de nosotros tus hijos,
no permitas que perezcamos sin tu perdón.
En esta oración Padre Santo,
te quiero pedir
por el descanso eterno de todas las ánimas,
para que te apiades de ellas,
y les concedas el descanso eterno.
Te pedimos hoy también,
muy especialmente,
por el alma de todos nuestros familiares difuntos.
Te rogamos Señor humildemente
que tengas compasión de los fallecidos,
y que los lleves pronto a tu regazo
para que descansen en paz.
Por tu maravillosa intercesión ante el Creador,
Oh, amadísimo Jesucristo,
te pedimos encarecidamente
que perdones a todos esos familiares,
que se nos adelantaron,
en el camino hacia eternidad.
Por el dolor que padeciste en la cruz,
oh Padre ,
saca de penas el alma de mis queridos difuntos,
y permite que puedan descansar,
bajo el amparo divino del Creador,
para servirle allá en las alturas,
como un alma ya redimida.
No permitas desde los cielos,
que nuestros queridos deudos
continúen sufriendo el purgatorio.
Perdónalos,
así como perdonaste a todos,
los que humillaron a tu hijo Jesús,
cuando estaba cumpliendo su misión,
de redimirnos a nosotros,
los pecaminosos mortales.
Padre Nuestro, que estás en las alturas,
hoy queremos hacerte llegar nuestras oraciones
para que saques a nuestros difuntos del purgatorio,
y los libres de ese terrible martirio.
Intercede por ellos Rey de Reyes,
y no permitas que sufran,
el amargo sufrimiento de no entrar en tu reino.
Cura con tu verdad a todos mis familiares,
y permíteles cuidar de mí desde los cielos,
te lo pido, oh Señor,
rindiéndome ante tu infinita gloria.
Amén

