Oración católica divina para romper maldiciones generacionales ¡YA!

Es posible que nuestra familia antepasada existan pecados que transcienden como maldiciones y traigan a nuestra vida consecuencia. No obstante, Dios ha mandado a su hijo a dar la vida para limpiar nuestros pecados y darnos una oportunidad por medio de una oración para romper maldiciones generacionales.

Índice()
  1. Oración fuerte para romper con maldiciones de nuestros antepasados
  2. Versículos para romper con maldiciones generacionales

Oración fuerte para romper con maldiciones de nuestros antepasados

Debes tener en cuenta que es una oración bastante fuerte para romper con cualquier tipo de ataduras pasadas que cargues en tus espaldas. Sí comenzamos con sembrar el bien, a partir de esta generación nuestro futuro familiares podrán gozar de las bendiciones del Señor. Repite por varios días la siguiente oración:

¡Oh, Dios! Tú que me demuestras

tu amor innato, puro y sincero,

vengo buscando el consentimiento

de tu perdón por pecador.

 

Incluso antes de nacer

y tener la oportunidad

del aliento de la vida.

 

Concédeme el perdón y a mis hermanos también,

somos pocos agradecidos,

por la oportunidad de tener libre albedrío.

Pero desde los antepasados,

siempre nos encontramos fallando.

 

Por eso, aunque la culpa

no es mía directamente,

me arrodillo ante tu presencia

y puedas ver arrepentimiento.

Quiero ser digno de tener tu amor.

 

Me encuentro en la necesidad,

de solicitar también Tú ayuda

porque requiero actuar,

siempre con prudencia

y correctamente.

 

Para de esa manera, no decepcionar

Las expectativas que tiene sobre mí.

Ni cargar a futuras generaciones

de pecados no cometidos.

 

¡Amado padre!

Refúgiame cerca de tu corazón,

que las generaciones de mi familia,

las que se encuentran por venir,

vengan en bendición

a una vida plena bajo tu cobijo.

 

¡Pido clemencia y perdón!

Por aquellos que no tuvieron tiempo

de arrepentirse y pedirte

que los perdonarás, y que le brindases

una nueva oportunidad.

 

¡Jehová Redentor mío!

Quiero estar protegido,

bajo tu pura presencia,

márcame el camino de la sabiduría,

el amor y en regocijo para ser

mejor ser humano y excelente hijo.

 

Envíame suficiente amor y perdón,

para tener de sobra para

entregar mis hermanos y familiares,

que aunque vivieron del pecado,

serán perdonados bajo tu santísima voluntad.

Quiero estar protegido, bajo tu pura presencia

Somos afortunados de

recibir una nueva oportunidad,

para poder entrar al reino de los cielos,

por eso a partir de hoy te sirvo

y agradezco en la infinidad del universo,

que me hayas permitido hablarte.

 

¡Alabo tu Santísimo nombre!

El corazón lo tengo lleno de dicha,

imposible describir con palabras

en su totalidad todas las cosas buenas

que hoy siento por ti.

 

Me siento lleno de luz y amor,

rodeado de una inmensa Fe,

que trae mi vida, felicidad y a la de los míos.

Por no tener que llevar la carga tan pesada,

de pecados que cargamos sobre la espalda.

 

¡Maravilloso es el perdón de Dios!

Puedo contarle a todos los que me rodean,

que perdonas incluso pecados antepasados

de los cuales no somos culpables,

pero aun así nos quitas las cadenas

y nos haces sentir libres.

 

En todo caso, debo resguardarme, 

bajo las Sagradas profecías. 

Donde dice que algún día vendrás

por nosotros y nos llevarás

al Reino de los Cielos.

 

Llevar mi fe no solo como bandera,

si no que también como razón

principal, para que los demás puedan

ver tu amor actuar, en mí.

 

¡Bendito Dios!

Solo necesité mostrarme sincero

ante lo que soy, lo que he hecho

y lo que siento por medio

de la unción divina que ha tocado

mi corazón.

 

¡Padre, Celestial!

Eres único, bueno y verdadero,

guía de nuestros pasos,

que nunca nos abandona

y que limpias nuestros pecados.

 

¡Gracias por tanta redención!

Tu luz ilumina millones de años y de vidas,

incluso antes de que se formen,

este perdón le traerá a mi familia

felicidad y cariño infinito del más

puro y sincero.

 

Amén.

Versículos para romper con maldiciones generacionales

La lectura de la Biblia es imprescindible para cualquier creyente. Sobre todo porque de esta forma conseguimos, luego de la oración, que Dios tenga una respuesta para las súplicas. Por ello deberás leer el versículo bíblico Isaías, que dará fin a todas las cadenas y ataduras, como respuesta inmediata a las súplicas.

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