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Poderosa y milagrosa oración cristiana: El Credo

9 agosto 2020
Poderosa y milagrosa oración cristiana: El Credo

 “Vayan al mundo entero y Enseñen el evangelio”, dijo Jesús a sus discípulos al ascender al cielo. Él, creo los primeros fundamentos de la iglesia, predicando la doctrina de su Padre a sus discípulos y creyentes. Después de su muerte y resurrección, mostró la obra de su Padre hecha realidad a los hombres, al hacer su propio milagro. La Poderosa y milagrosa oración cristiana: El Credo, es la más fuerte declaración o confesión de Fe Cristiana.

Se extiende la doctrina por todo el mundo. El Credo reafirma la fe en Dios y en sus dogmas. Al poner en práctica esta oración mostramos a Dios Padre que creemos en Él y fortalecemos la obra de cristo en el mundo.

Reconocemos y creemos en la poderosa oración cristiana: El Credo

A través del Credo reconocemos a Dios Padre Todopoderoso como nuestro Padre y a su único hijo Jesús como Redentor del mundo. Verdadero Dios y verdadero Hombre, a la Virgen María como su amadísima Madre y al Espíritu Santo como el espíritu del padre y del hijo.

Santo, Omnipotente e Inmortal

eres mi padre todopoderoso

creador de todas las cosas.

 

Y creador de mi existencia,

amoroso y lleno de justicia,

ternura y bondad yo como

hijo (a) tuyo que soy.

 

Creo en ti.

Porque nos diste a tu único hijo.

Señor Jesús,viniste a la tierra

para rescatarnos del pecado.

 

Y darnos vida eterna,

bautizado (a) y educado

con tu evangelio hijo

amadísimo de Dios.

 

Creo en ti.

Además naciste de las entrañas

de tú Santísima Madre La Virgen María

por la obra del Espíritu Santo.

 

Bendito por darnos a tu Madre

como Madre nuestra,

yo tu hijo (a), conozco a la

Santísima Virgen y me amparo en ti.

 

Tu intercedes por nuestras

necesidades ante Dios Todopoderoso.

Creo en ti.

 

Jesús amado, que sufriste

y fuiste condenado a muerte en la cruz

por nuestra salvación, que

descendiste al infierno.

 

Lugar de exclusión para siempre

de la felicidad de tu Padre.

 

También te elevaste al cielo

por ser un alma buena, plena de

amor y eternamente feliz.

 

Bendito seas Señor, juzgaras a

vivos y muertos por sus obras,

quiero estar a tu lado y por

eso como hijo cristiano.

Yo creo en ti.

 

Y es que mi fe crece cada día

al ver tus milagros y palabras cumplidas.

 

Es el Espíritu Santo el que me da vida,

el espíritu de tu Padre y el tuyo juntos,

asiste a la iglesia para

santificar nuestras almas.

Porque es la iglesia católica

la que me orienta en la fe,

me enseña tu palabra,

santifica y me conduce al cielo.

 

Todos como miembros de

la iglesia unidos por ti

participaremos de todos los

bienes espirituales

en la comunión de los santos.

 

Señor acércame a tus propósitos.

Con fervor creo.

 

Por favor perdóname porque he pecado

y Padre eterno me arrepiento por ello.

Necesito mi alma pura de toda culpa,

quiero tu gracia y tu gloria

para llegar hasta ti.

 

Yo creo en tu palabra.

Por tu gran poder, dame tu

misericordia Señor.

 

Concédeme la resurrección de mi carne

y al juzgarme revisa mi alma

llena de amor a ti,

quiero tener la vida eterna y

servirte para siempre Dios.

 

Porque tu palabra me da vida,

es mi esperanza y mi refugio.

Confió y creo en ti.

 

Creo en el amor, en la bondad,

en la generosidad, en la piedad.

 

Finalmente creo que soy

parte de tu plan divino

y también que debo cumplir una misión en la tierra

para el bien de la humanidad.

 

Por eso acepto mi responsabilidad 

y por tu infinita misericordia.

 

Amén.

Continuar la obra de cristo en el mundo

La iglesia Santa y Católica la conforman todos los hombres bautizados. Esta institución tiene la misión de continuar la obra de Jesucristo quien anunció el Reino de Dios. La poderosa y milagrosa oración cristiana: El Credo se practica desde el siglo V y fue creada por la Iglesia Romana por orden del Emperador Constantino. Se extendió por el mundo fortaleciendo la Fe de los hombres.

La doctrina de la iglesia es camino de Salvación para todos aquellos que tengan fe y lleven la palabra de Dios al mundo entero. Confirmar nuestra Fe en oración nos garantiza el perdón de nuestros pecados, la resurrección y la vida eterna.