Reconocemos y creemos en la poderosa oración cristiana: El Credo
A través del Credo reconocemos a Dios Padre Todopoderoso como nuestro Padre y a su único hijo Jesús como Redentor del mundo. Verdadero Dios y verdadero Hombre, a la Virgen María como su amadísima Madre y al Espíritu Santo como el espíritu del padre y del hijo.Santo, Omnipotente e Inmortal
eres mi padre todopoderoso
creador de todas las cosas.
Y creador de mi existencia,
amoroso y lleno de justicia,
ternura y bondad yo como
hijo (a) tuyo que soy.
Creo en ti.
Porque nos diste a tu único hijo.
Señor Jesús,viniste a la tierra
para rescatarnos del pecado.
Y darnos vida eterna,
bautizado (a) y educado
con tu evangelio hijo
amadísimo de Dios.
Creo en ti.
Además naciste de las entrañas
de tú Santísima Madre La Virgen María
por la obra del Espíritu Santo.
Bendito por darnos a tu Madre
como Madre nuestra,
yo tu hijo (a), conozco a la
Santísima Virgen y me amparo en ti.
Tu intercedes por nuestras
necesidades ante Dios Todopoderoso.
Creo en ti.
Jesús amado, que sufriste
y fuiste condenado a muerte en la cruz
por nuestra salvación, que
descendiste al infierno.
Lugar de exclusión para siempre
de la felicidad de tu Padre.
También te elevaste al cielo
por ser un alma buena, plena de
amor y eternamente feliz.
Bendito seas Señor, juzgaras a
vivos y muertos por sus obras,
quiero estar a tu lado y por
eso como hijo cristiano.
Yo creo en ti.
Y es que mi fe crece cada día
al ver tus milagros y palabras cumplidas.
Es el Espíritu Santo el que me da vida,
el espíritu de tu Padre y el tuyo juntos,
asiste a la iglesia para
santificar nuestras almas.
Porque es la iglesia católica
la que me orienta en la fe,
me enseña tu palabra,
santifica y me conduce al cielo.
Todos como miembros de
la iglesia unidos por ti
participaremos de todos los
bienes espirituales
en la comunión de los santos.
Señor acércame a tus propósitos.
Con fervor creo.
Por favor perdóname porque he pecado
y Padre eterno me arrepiento por ello.
Necesito mi alma pura de toda culpa,
quiero tu gracia y tu gloria
para llegar hasta ti.
Yo creo en tu palabra.
Por tu gran poder, dame tu
misericordia Señor.
Concédeme la resurrección de mi carne
y al juzgarme revisa mi alma
llena de amor a ti,
quiero tener la vida eterna y
servirte para siempre Dios.
Porque tu palabra me da vida,
es mi esperanza y mi refugio.
Confió y creo en ti.
Creo en el amor, en la bondad,
en la generosidad, en la piedad.
Finalmente creo que soy
parte de tu plan divino
y también que debo cumplir una misión en la tierra
para el bien de la humanidad.
Por eso acepto mi responsabilidad
y por tu infinita misericordia.
Amén.

