La oración cristiana más poderosa del mundo
A continuación haremos una oración de fe poderosa, que provocará el mover de la mano de Dios, sobre todos aquellos que confiamos. Ya que nuestro sustento y aliento proviene de él, si creemos encontraremos lo que necesitamos, porque su bondad y misericordia abunda sobre sus hijos.Padre tus hijos claman
a ti hoy. Porque has engrandecido
tus misericordias.
Ya que, me has amado
de tal modo que mi vida ha cambiado
en gran manera, por eso
a ti dedicaré mi vida.
Como resultado de mi adoración;
recibiré de ti galardones.
Desde ese momento
cuando te conocí,
cambiaste mi lamento;
por eso a ti canto
con voces de júbilo.
Puede que mi fe
a veces falle,
pero aun así tu amor por
mí permanece fiel.
Ahora reconozco que no
soy nada sin ti,
que tu poder
es el que me sostiene.
Sobre mi derrama
de tu aceite fresco,
y aumenta mi fe,
ya que en ti espero.
Asimismo fluye en mí,
de manera que mis pensamientos
se encuentren alineados
a tu santidad.
Es más, a ti levantaré
cánticos de adoración y alabanza,
que exalten tu majestad y
poder sobre toda la creación.
Porque me has amado tanto;
te pido que me ayudes
a redimir mi camino.
También llena mi copa
hasta que rebose,
y tu gloria llené
profundamente mi ser.
Como resultado de tu fidelidad,
todos los días
rendiré mi corazón
ante tu grandeza.
Porque me escogiste
desde la fundación del mundo,
cuando aún estaba en el
vientre de mi madre.
Hoy te agradecerá con toda
mi alma y espíritu,
por tan inexplicable amor
que inundo mi ser.
Aun en mis debilidades
puedo declarar que fuerte soy,
y tu gracia me cubre
y levanta en todo momento.
Necesito un encuentro contigo
padre; para recibir de ti
la fuerza que necesito,
y ser lleno de
tu unción y poder.
Porque eres Santo, te exalto
y bendigo tu nombre.
Pues toda la gloria
la rindo a tus pies.
Igualmente los ángeles te adorarán
porque tu belleza
resplandece y cubre
cada rincón de la tierra.
Debido a tu poder
la tierra tiembla
y las tinieblas huyen.
Al oír tu voz
los mares obedecen.
Sobre ti nada existe,
pues eres tú quien fundó
los cielos y la tierra
y gracias a ti,
existen todas las cosas.
Además, no quiero nada más
que tu amor,
no quiero otro lugar,
sólo estar en tu presencia.
La razón de mi alegría
siempre serás tú mi Señor,
porque te llevas la tristeza
que me agobia.
Ya que eres mi amado
y yo soy tuyo,
te serviré y honraré.
Como diste tu vida
por amor a mí,
te glorificaré a gran voz,
porque digno eres tú.
Debido a que llevaste
mis pecados en la cruz,
hoy la tierra te corona
como Rey eterno.
Como no amarte,
si nada se compara
a la magnitud
de tu poder y amor.
Amén.

