Oración de esperanza dedicada a un hijo fallecido
Particularmente, es un escenario que ni se le debe pedir que suceda, ni al propio enemigo. Por ende, presta atención a esta plegaria que te servirá para recuperar la energía y fuerza de continuar:Señor ten piedad de mí,
en mi familia ha sucedido una tragedia.
Ya durante mucho tiempo,
mi hijo ha fallecido
y cada vez que se acerca la fecha de su muerte.
Me vuelvo a poner triste.
A pesar de todas las cosas que he realizado,
aunque han sido en virtud de recuperar mi vida.
Durante todo este tiempo,
continuo con el dolor de mi corazón,
Tal como lo notas,
es un dolor que no se acaba,
ya que perder a un hijo es horrible.
Mi pequeño ya no esta a mi lado,
eso me duele demasiado.
Así como Jesucristo murió en la cruz
y tú arrojaste tu furia en señal de tan mala decisión,
personalmente me siento en el limbo.
Perdí mi propósito, no encuentro algo,
que me vuelva a impulsar para adelante.
Por favor, te dedico esta
plegaria con el único objetivo.
De poder asimilar la situación,
sé que mi hijo quiere que continúe con mi vida.
En este momento, ha pasado ya 2 años
y aún no siento como si fuera reciente.
A diferencia de otras cosas,
esto es algo poco común.
No todo el día se pierde un hijo
y no a la manera en que sucedió en nosotros.
Sin embargo, el dolor es dolor,
ya sea ahora o después.
Siempre va a afectar a la persona que le impacte.
Ahora mismo, siento que debo buscar
alternativas para el cambio,
para seguir progresado.
Esto lo quiero hacer de la mejor forma.
Al principio no quiero olvidarlo,
eso jamás pasará por mi mente.
Después de todo, madre es madre
hasta el fin del mundo.
En vez de eso, quiero es volver a ser yo.
Recuperar mi vida, antes de su
trágico fallecimiento.
Dios Padre, Madre Divina,
concédame el don de calmar mis emociones.
Desde entonces, soy un manojo de emociones,
en cada momento me pongo a triste o llorar.
La timidez cubrió mi vida,
la relación con mi pareja es nula.
Él trata de hacer lo mejor,
yo soy la que está estancada,
porque, aunque a él le duele.
Ciertamente, ha sabido volver a empezar,
valoro su esfuerzo.
Pero yo no tengo la misma fuerza que él,
me cuesta.
El no lo entiende,
por eso, me pongo ante ti de rodillas,
para que con esta oración llena de esperanza.
Sirva y le llegue a mi hijo fallecido,
también para que mi vida cambie.
Imploro que su nueva vida en el cielo,
suceda de la mejor manera, lo merece
y lo merecemos.
Todos somos un equipo acá en la tierra y en el cielo,
podemos superar esto como familia.
Prometo poner de mi parte,
en vez de seguir quejándome o lamentándome,
es necesario ver las cosas de la mejor forma.
Querido Padre, escúchame por favor.
Lo necesito hoy, mañana y siempre.
Gracias por tu confianza
y darme la virtud de ser tu hija.
Amén.





