Oración hermosa para los difuntos 'Hermanos o hermanas'

La pérdida de un ser querido es el momento más estresante para todo ser humano. Sin embargo, orar a Dios es una buena forma de liberar nuestros sentimientos. Por eso, te invito a realizar esta oración por los familiares difuntos. Así, ayudarlos a alcanzar el descanso.
Oración para los difuntos hermanos o hermanas
Cuando fallece una persona especial, por lo general, los más afectados son sus familiares, pues fueron los que compartieron los últimos días de vida de esta persona. Debido a que su corazón no se resigna a esa partida. Por eso te invito a hacer este rezo, así puedas despedirte.
Querido y adorado Jesús, en el día de hoy,
vengo a entregarte una oración por el alma
de mi familiar fallecido, que en el día de hoy
partió hacia tu reino.
Amado Jesucristo, Tú sabes cuáles fueron sus penas,
pecados y dolores, durante su recorrido en la tierra.
Por tal motivo, te pido que te apiades de esta pobre
alma en el purgatorio.
Con el fin, de que su purificación sea
lo más pronto posible, de modo que,
pueda reencontrarse con nuestros
familiares fallecidos. De esta misma
forma, encontrar la paz de tu manto.
Pues, Padre, te confieso que mi hermano
siempre estuvo conmigo en todo momento,
por eso ahora que no se encuentra a mi lado,
el corazón se siente vacío y lleno de tristeza
al saber que su presencia no estará
más en nuestras vidas.
Mi Señor, en mi mente vagan cada recuerdo
que hice con mi familiar como si fuera ayer.
Recortando toda carcajada y juegos
que tuvimos cuando éramos niños.
A pesar de que nunca le confesé el gran
amor y admiración que tenía por él, Señor.
Por eso, sé que desde donde se encuentre,
sé que va a estar conmigo y la familia
cuidando cada paso que demos.
Puesto que, el gran deseo de esta persona era ver
nuestras vidas llenas de amor y alegrías. No obstante,
mi cuerpo sabe que en el lugar donde se encuentra
en este instante, está mejor que estando en esta tierra
llena de enfermedades, complejos, envidias, los cuales
debo enfrentar a diario.

Por tal motivo, me quedo con todos los recuerdos
buenos que he tenido porque los malos,
me hacen recordar que tuve al mejor
hermano a mi lado y no
lo supe valorar.
Asimismo, guardo en mi corazón, su sonrisa, amor
y los abrazos tiernos que me dabas cada vez
que veías con ese cariño parental que solo él
y yo nos ofrecíamos.
Sabes, querido Jesús, a pesar de que mi corazón
está triste, en el fondo siento un poco de tranquilidad.
Pues, sé que estando a tu lado, mi hermano ya no
sufrirá más dolores o tristezas, por el hecho de que
en las alturas no existe nada de eso.
Así que, mi querido y adorado Jesús, permítele la entrada
al cielo, abriéndole las puertas a mi hermano
que hoy quiere entrar a tu gloria.
Entre tanto, a nosotros, los que quedamos en la tierra,
denos las palabras necesarias para encontrar consuelo
que nos ayude a superar la pérdida de este ser amado.
Porque, tanto a mí como a mi familia,
ha sido muy engorroso querer anhelar
la presencia de él en nuestro hogar,
pero es imposible.
Sin embargo, su esencia
estará siempre viva entre nosotros
a pesar de que su cuerpo físico
no lo esté.
Padre, nada más te pido que,
por favor, escuches con atención estas misericordiosas
suplicas que te hacemos desde el fondo de nuestro corazón.
Pues, eres el único consuelo que tenemos
para salir adelante en medio
de esta guerra espiritual.
Debido a que el corazón quisiera permanecer
ahora mismo, donde se encuentra
nuestro familiar.
Pero, el cuerpo necesita estar en este plano terrenal
para poder cumplir con los mandamientos
que Tú nos tienes preparados, mi Señor.
Gracias, por escuchar mi súplica.
Amén.
¿Cómo afecta la pérdida de un ser querido a nuestro cuerpo?
Cuando parte una persona que amamos mucho, la mente puede reaccionar de diferentes maneras, ya sea con enojo, tristeza o con negación. Por eso, debemos orar a Dios, para que los proteja en su viaje hacia el cielo.