Oración a la Santísima Trinidad para rezarla todos los días
En esta oración magnifica a la Santísima Trinidad para realizarla todos los días, le pediremos a la santísima trinidad que nos acompañe día y noche, para estar en su protección y su santidad en cada momento para no quedar desamparados antes el mal.“Magnifica y Santísima Trinidad,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
misterio de todos los creyentes,
que confiamos en tu poder y tu santidad.
A ti te rezamos jubilosos
y agradecidos por tener a un Dios tan poderoso y tan bueno,
que está siempre al pendiente de cada uno de sus siervos,
y no les deja desamparados en ningún momento,
ni menos en los momentos de gran necesidad.
Hoy te rezamos deseosos de que nos cubras con tu amor,
para sentirnos nuevamente en tu compañía
y en tu protección santísima Trinidad,
yo sé que tu poder,
es inalcanzable y único es por eso que el día de hoy te pido,
arrodillado como el creyente que soy.
Te pido que otorgues cada uno de tus dones,
Santísima Trinidad para estar siempre protegido,
ante cualquier maldad que en mi camino se me presente,
y te pido que nunca me pierdas de tu vista,
puesto a que es contigo la única persona con la
que cientos paz y tranquilidad.
Te pido a ti mi espíritu santo,
que me otorgues el don de la sabiduría,
para que pueda llegar a comprender y ayudar,
en todas y cada una de las necesidades
que necesiten de mi presencia.
Te pido padre mío,
que nunca me desampares
y siempre me escuches en cada momento del día,
para sentirme en tu protección y en tu divina presencia.
Te pido a ti hijo mío,
que me acompañes en todos las vueltas
que pueda dar la vida,
y me des el don de la fortaleza,
para así poder sobre llevar,
cualquier situación que se me presente
y pueda obrar lo mejor posible.
Santísima Trinidad te pido que obres,
por en todas las circunstancias de mi cotidianidad,
para así convertirme en un ciudadano correcto
en todas las cosas que haga
y un siervo impecable y libre de todo pecado.
Te pido además Santísima Trinidad,
que me ayudes a cubrir todas las necesidades,
que tenga hoy en mi día a día,
espero con fe y esperanza,
que podrás socorrerme en todas
las cosas que necesite.
Tráeme a mí el pan de cada día a mí me mesa,
con eso para que ni yo ni los míos pasemos nunca más hambre,
y danos de la prosperidad que necesitamos,
para así poder ayudar al prójimo siempre que lo necesite,
a pesar de todo, dame las palabras necesarias en mi boca,
a la hora de predicar las palabras de Dios.
Hazme llevar conmigo los dones necesarios,
a todas las personas que lo necesiten,
y dame la sabiduría para poder guiar a las
personas que lo necesiten.
Por el camino del bien,
por el camino que Dios demando que siguiéramos,
también permíteme enseñarle de su presencia,
a todos los necesitados por su mano bendita.
Otórgame el don del perdón,
Para que pueda perdonar,
luego de todo a todas esas personas
que en algún momento me hicieron daño a mí.
Finalmente le hicieron daño a los míos,
para que ni florezca en mí la flor de la venganza,
pues está en su poder y en su voluntad toda las cosas que pasaran,
y no depende de mí tomar justicia con mis propias manos.
Amén.”

