Hermosa oración de la mañana Dios ¡Te agradezco por todo!
Gracias a Dios Padre, por su amor eterno, para con toda la humanidad; por ello le adoro, en agradecimiento por todo lo que ha hecho en la cruz para darnos salvación y vida eterna.Padre, en el nombre de Jesús, te doy
gracias, gloria y honra, porque tú eres
bueno, y para siempre son tus misericordias.
Te pido perdón por mis pecados.
Oh Señor, mi Dios, te ruego; perdona
mis rebeliones y mis iniquidades
porque no elevo mi oración a ti,
confiado en mi justicia.
Si no en la tuya, inclina oh Dios
mío, tu oído; atiende mi oración,
porque sé que te agrada un corazón
contrito y humillado delante de ti.
Recibe mi adoración, mis alabanzas
en esta mañana tan hermosa, que está
llena de tus misericordias y de tu
gran amor, que es incondicional.
Tú nos amaste, nos amas a todos
por igual, sin importar la condición social;
porque así como amas a los
pobres, también a los ricos.
Amas a los blancos, negros
a todos por igual; por esta razón
te adoro y te agradezco, por tu
amor para con todos.
Gracias te doy mi Jesús, porque
tu amor trasciende, más allá;
de lo que se puede imaginar,
humanamente, te agradezco Señor.
Dios mío, te adoro, te alabo; porque
a pesar, de que era y soy pecador,
te ha placido el tener misericordia
de mí, y de todos los míos, que son tuyos.
Porque, también tienes misericordia,
de todas las personas que existen;
pues, tú nos creaste, nos formaste
dentro del vientre de nuestra madre.
Nos diste y aún nos sigue dando
vida, para que continuemos
buscándote en oración, a través
de tu palabra; que es viva y eficaz.
Además, está llena de promesas,
para con aquellos que creen en
ti; aman tu santo y glorioso nombre,
por esta razón, te doy gracias mi Dios.
Y anhelo Señor, que así como has
tenido misericordia de mí, me has
guardado de muchos males; por lo
cual te adoro y te soy agradecido.
Agradecido, estoy de ti mi Rey,
porque me has amado con tan
grande amor; que me has recibido
en tus brazos; sin condenarme.
Por mis pecados, mis errores,
si no más bien; me has atraído
a ti; para perdonarme, y para
perfeccionarme en tu voluntad.
Porque así como tú viniste Señor,
a hacer la voluntad del Padre, y por
esa razón; estás sentado a la diestra
de Dios, debido a tu obediencia.
Y Por ello reconozco tu amor, y no
solo eso Señor, si no que con mi
vida; quiero agradecerte, adorándote,
alabándote y sirviéndote mi amado.
Por cuanto eres, tres veces Santo,
eres digno Señor; de tener y de
recibir toda la gloria, toda la honra,
por todo el amor que derramaste.
Porque en la cruz, nos demostraste,
la grandeza de tu amor; para
con todos, asimismo, llenaste
nuestros corazones de él.
Te agradezco y te adoro, Potente
salvador mío, porque también; nos
enseñas, que así como tú nos amas,
debemos amar a los demás.
Amén.

