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Hermosa oración de la mañana, «Te adoro Dios mío» ¡Te agradezco por todo!

26 julio 2020
Hermosa oración de la mañana, "Te adoro Dios mío" ¡Te agradezco por todo!

Oración de la mañana Dios ¡Te agradezco por todo!. Te deleitarás en esta hermosa oración de la mañana. «Te adoro Dios mío» ¡Te agradezco por todo! porque además, de realizar una oración, podrás hablarle al Todopoderoso; adorarle y agradecerle por su amor eterno.

Que ha demostrado en la cruz, para con toda la humanidad, por medio de su Hijo Jesús. Por ello, debes con tu adoración expresarle que le amas; anhelas que su presencia rebose siempre en ti, porque solo junto al señor hallarás descanso para tu alma, así todo lo que emprendas en tu vida; saldrá bien, más cuando te esfuerces en escuchar su voz y seguirle.

Hermosa oración de la mañana Dios ¡Te agradezco por todo!

Gracias a Dios Padre, por su amor eterno, para con toda la humanidad; por ello le adoro, en agradecimiento por todo lo que ha hecho en la cruz para darnos salvación y vida eterna.

Padre, en el nombre de Jesús, te doy

gracias, gloria y honra, porque tú eres

bueno, y para siempre son  tus misericordias.

Te pido perdón por mis pecados.

 

Oh Señor, mi Dios, te ruego; perdona

mis rebeliones y mis iniquidades

porque no elevo mi oración a ti,

confiado en mi justicia.

 

Si no en la tuya, inclina oh Dios

mío, tu oído; atiende mi oración,

porque sé que te agrada un corazón

contrito y humillado delante de ti.

 

Recibe mi adoración, mis alabanzas

en esta mañana tan hermosa, que está

llena de tus misericordias y de tu

gran amor, que es incondicional.

 

Tú nos amaste, nos amas a todos

por igual, sin importar la condición social;

porque así como amas a los

pobres, también a los ricos.

 

Amas a los blancos, negros

a todos por igual; por esta razón

te adoro y te agradezco, por tu

amor para con todos.

 

Gracias te doy mi Jesús, porque

tu amor trasciende, más allá;

de lo que se puede imaginar,

humanamente, te agradezco Señor.

 

Dios mío, te adoro, te alabo; porque

a pesar, de que era y soy pecador,

te ha placido el tener misericordia

de mí, y de todos los míos, que son tuyos.

 

Porque, también tienes misericordia,

de todas las personas que existen;

pues, tú nos creaste, nos formaste

dentro del vientre de nuestra madre.

 

Nos diste y aún nos sigue dando

vida, para que continuemos

buscándote en oración, a través

de tu palabra; que es viva y eficaz.

 

Además, está llena de promesas,

para con aquellos que creen en

ti; aman tu santo y glorioso nombre,

por esta razón, te doy gracias mi Dios.

 

Y anhelo Señor, que así como has

tenido misericordia de mí, me has

guardado de muchos males; por lo

cual te adoro y te soy agradecido.

 

Agradecido, estoy de ti mi Rey,

porque me has amado con tan

grande amor; que me has recibido

en tus brazos; sin condenarme.

 

Por mis pecados, mis errores,

si no más bien; me has atraído

a ti; para perdonarme, y para

perfeccionarme en tu voluntad.

Porque así como tú viniste Señor,

a hacer la voluntad del Padre, y por

esa razón; estás sentado a la diestra

de Dios, debido a tu obediencia.

 

Y Por ello reconozco tu amor, y no

solo eso Señor, si no que con mi

vida; quiero agradecerte, adorándote,

alabándote y sirviéndote mi amado.

 

Por cuanto eres, tres veces Santo,

eres digno Señor; de tener y de

recibir toda la gloria, toda la honra,

por todo el amor que derramaste.

 

Porque en la cruz, nos demostraste,

la grandeza de tu amor; para

con todos, asimismo,  llenaste

nuestros corazones de él.

 

Te agradezco y te adoro, Potente

salvador mío, porque también; nos

enseñas, que así como tú nos amas,

debemos amar a los demás.

 

Amén.

Adoración al Dios de los cielos en agradecimiento por su amor

Oración de la mañana Dios ¡Te agradezco por todo!. Es necesario, que cuando se vaya a orar a Dios, deberás hacerlo con un corazón dispuesto; contrito y humillado. Porque es preciso, asumir que somos pecadores, que solo la sangre de Jesús; derramada en la cruz. Nos lava y  limpia de todo pecado, de toda maldad; y que gracias a ese sacrificio, podemos buscar el rostro del Señor, hablarle por medio de la oración; pedirle perdón, adorarle y serles agradecidos, por todo su amor.