Oración de la noche del 31 de Enero

Oracion de la noche del 31 de enero

Ven aquí para que Dios te dé la forma de aprender a perdonar a aquellos que han llegado a dañarte alguna vez. Pues con esta poderosa oración de la noche del 31 de enero, vas a poder fortalecer tu capacidad de perdonar a tu prójimo.

Índice()
  1. ¿Qué tan necesario es el perdón?
  2. Pasos para empezar a perdonar

¿Qué tan necesario es el perdón?

La verdad, Dios ha dicho en su santa palabra que debemos perdonar a aquellos que nos han ofendido, para que Él pueda perdonar nuestras ofensas. Pues de lo contrario estaremos hundiendo a nuestra alma a un lago de tormento eterno.

Oh, Mi gran y poderoso Rey,

gracias te doy por siempre darme

tu hermoso amor y comprensión,

gracias por no dejar que mi vida

se quedara hundida en la oscuridad.

 

Gracias por siempre darme una

segunda oportunidad en todo lo

que emprendo, y gracias por

siempre estar al pendiente de mi

vida desde el día de mi nacimiento.

 

Gracias por nunca dejar que mi vida

se quedara estancada en ese

mar de sufrimiento en

el que se encontraban luchando

por su libertad.

 

Y gracias a ti, Mi Dios, he

logrado librarme de ese oscuro

lugar en el que me encontraba.

 

En este momento, te pido perdón

por todo lo malo que he

hecho a lo largo de mi vida,

pues sé que no soy una

persona exenta de pecados

en lo absoluto.

 

Tengo muy claro que he cometido

errores y que me he visto

dominado por los oscuros

secuaces del enemigo.

 

Te suplico que no me castigues

en esta hora por todas esas

cosas que he cometido, pues

no quiero dejar que mi pasado

manche de forma permanente

mi futuro, Mi Señor de honra.

 

Pero así como Tú me has otorgado

tu divino perdón hacia mi vida,

te suplico que me des la capacidad

de aprender a perdonar a todos aquellos

que me han ofendido.

 

Pues quiero ser digno de entrar

algún día a tu reino celestial

de los cielos, y sé que para

hacerlo no debo llevar ninguna

clase de rencor en mi corazón.

 

Pues Tú nos has mandado

a perdonarnos los unos a

los otros, así como Tú

nos has perdonado a nosotros

de todos y cada uno de

nuestros errores cometidos.

Señor te suplico la capacidad de aprender a perdonar

Y de verdad que no quiero

manchar mi luz y mi alma,

solo por no saber dominar

el hecho de poder perdonar

a todos aquellos que me han

ofendido en algún punto de mi vida.

 

No quiero ser una víctima de

ese sentimiento de enemistad que

solo aleja a todos aquellos que

alguna vez lo quisieron, pese

a los errores que cometieron.

 

Sé que debo aprender a otorgar

disculpas y perdón a aquellos

que cometieron errores en mi contra,

pues es la única forma en la

que voy a poder crecer como persona.

 

De verdad necesito aprender

a ser mejor persona, y un

mejor hijo de Dios, pues no

quiero ser arrastrado a las aguas

del rencor y las contiendas.

 

No quiero que me den pena

de muerte eterna, por el simple

hecho de no saber dominar

mis sentimientos, y por no

saber dejar a un lado mi ego.

 

No quiero que mi vida sea

puesta en peligro solo

porque mi corazón se ha envenenado

con odio e ideas malignas.

 

Pues Tú me has formado

con amor y con mucha paz,

y es lo que más deseas

que contenga mi alma.

 

Quiero vivir en perfecta

paz y armonía con el mundo

que me rodea, y quiero que

mi vida y corazón puedan sentirse

en perfecto orden con los otros.

 

No quiero seguir viviendo de esta

forma, es por ello que en

este momento me

armo de valor para dejar a un

lado el orgullo y empezar a perdonar

a aquellos que me ofendieron.

 

Pongo estas humildes plegarias

en tus poderosas manos.

Te lo suplico, Mi Dios amado,

en el nombre poderoso del Padre,

del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Amén.

Pasos para empezar a perdonar

El primero y el más importante es buscar la dirección de Dios, además, deberás identificar cuál es la clase de ofensa que te han realizado, y a partir de ahí vas a tener que preparar tu corazón para avanzar y otorgar perdón a tu opresor.

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