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Oración milagrosa de la noche a San Benito ¡Bríndame protección!

13 julio 2020
Oración milagrosa de la noche a San Benito ¡Bríndame protección!

Al culminar el día después de una fuerte jornada laboral, de estudios o recreativa, terminamos cansados y exhaustos al llegar la noche. Y se hace necesario que el cuerpo y la mente entren en profundo descanso. Para reponer las energías consumidas en las actividades del día a día. Por ello antes de dormir reza la Oración milagrosa de la noche a San Benito. ¡Bríndame Protección!

Podemos llegar a pensar que necesitamos protección divina en la cotidianeidad de nuestras vidas, sobre todo esas que hacemos cuando estamos despiertos. Pero realmente también la necesitamos cuando dormimos, generalmente en las noches. Pues es allí cuando el demonio se aprovecha para atacarnos desprevenidamente.

Oración a San Benito para que me proteja en las noches

San Benito fue un monje misericordioso que dedicó su vida a la peregrinación, a llevar la palabra de Dios al mundo occidental. Porque entregó su oración, al estudio y al trabajo social para convertir a muchos en fieles en creyentes de Dios. Pide con la oración milagrosa de la noche a San Benito ¡Bríndame Protección!

San Benito de mi vida y de mi Corazón.

Oh Maravilloso Santo, peregrinador del mundo

y creador de la más estricta disciplina de leyes

para monjes y sacerdotes,  

quienes eligieron la sabia misión

de ser profetas de la palabra

de Dios acá en la tierra.

 

Por eso hoy aclamo tu mayor atención,

para que suplas corresponder

a una humilde petición que

te dedico en esta oración.

 

Porque mis sinceras alabanzas te las

dedico como muestra de fe y confianza.

Pues intercedes ante Dios y me

complaces con los favores recibidos.

 

Por favor permite honorable San Benito,

que mi descanso en las noches

sea guardado por tu vigilancia,  

además reposa tu espíritu al pie

de mi cama y supervisa que nada

mal se pueda acercar a mí.

 

Asimismo ahuyenta los espíritus malignos

que me creen vulnerable

a sus ataques, pues desconocen

que tú cuidas mis sueños.

 

Mientras tanto dame la gracia de gozar

de un dulce y placentero descanso,  

donde mis sueños no se vean

perturbados por imágenes

desagradables que puedan

convertirlos en pesadillas.

 

Y que no entre ningún mal pensamiento,

ninguna mala impresión,

ninguna señal maligna que

pretenda dominarme.

 

Igualmente conviértete no solo en el vigilante

de mis días sino también

el de mis noches,

sé mi fiel compañero y adorado

amigo que va conmigo de la mano

a donde quiera que valla.

Bendito mi Santo,  

que nunca me has desamparado

y menos dejado olvidado

ante cualquier adversidad.

 

Por eso hoy pido protección, cobijo,

apoyo, compañía, vigilancia

y misericordia, con tu manto

sagrado y tu poder divino.

 

Por favor cubre mi existir con el

más fuerte amparo

para que se convierta

en una armadura que nada

pueda derrumbar.

 

También hazme verdadero hijo de Dios,  

para honrar a mi padre y aceptar su voluntad,

para profesar sus enseñanzas y ser

obediente a sus leyes, para servir al necesitado

y calmar su hambre, y para

amar a mi prójimo como a mi mismo.

 

Bendice mi andar, mi camino

y mi paso por este mundo,

que la dicha llegue en

cada instante de mi vida.

 

Que la palabra santa se convierta

en voz y que la vida eterna

al lado de Dios Todopoderoso

se prepare para recibirme

cuando me toque partir.

 

Cuida mi vida, mi casa,

mis finanzas, mi familia, mi salud,  

el cuerpo que abriga mi alma

y el corazón que guarda tu amor.

 

Eres mi San Benito, el santo

de mi inspiración y mi devoción.

 

A ti aclamo protección.

 

Amén.

Que la oración traiga la protección de este santo

Sentirse seguro y protegido ante el cobijo de Dios nos brinda tranquilidad en el desempeño de nuestra vida. Es dejar a un lado algunas cargas que nos impiden movernos con facilidad. Es reposar nuestra confianza en el Dios Misericordioso y en San Benito para que aligere nuestro peso y nos otorgue protección.

San Benito dedicó su vida a reunir monjes y a convertirlos en verdaderos cristianos. Como buen peregrino, sabe que la palabra de Dios es poderosa y que la oración es santificadora. Deja en manos de este Santo cada una de tus noches y tu profundo descasar. Duerme tranquilo que San Benito vigilará y protegerá tu descanso. No dejará que nada malo te perturbe.