Oración de la noche para obtener sanación parte de Dios
Jesús, el hijo de Dios, hizo muchos milagros cuando vino encarnado aquí en la tierra para cumplir la voluntad de su Padre, él es el más indicado para acercarnos, en esos momentos, en el que sentimos necesidad espiritual y en estos casos física.Amado Padre celestial,
reconozco que en estos momentos,
en que se oculta el atardecer,
es cuando me encuentro mas libre,
para acercarme a ti.
Asimismo Señor,
también reconozco que no hay otro ser,
al que yo pueda ir, sino a ti.
Por eso en este momento de la noche,
me pongo en tus santas manos,
para que seas tu a través,
de tu Espíritu Santo sanándome.
Cúrame Señor,
de todas mis dolencias,
sana mis heridas, dale liberación,
a mi cuerpo; y alma también.
No solamente, es la sanación física,
Padre sino también,
la de mi alma te pido.
Renuévame, haz de mí un nuevo ser,
haz que mi salud mejore;
y pueda ser yo de testimonio,
para otras personas,
de lo que tu has hecho en mi.
Deja atrás mi pasado;
y todo lo que en el, me aqueja,
restaurame por completo.
Que pueda despertar,
en completa paz, porque solo tú,
Gran yo soy, puedes concederme,
ese milagro.
Cuida mi sueño,
que sea dulce; y apacible;
cuento contigo mi Señor;
mi gran protector.
Cuídame, mientras yo duermo,
que mi despertar sea junto a ti,
a quién mas podría yo recurrir,
si no es a ti mi Dios.
En las noches frías se tu mi abrigo,
en soledad mi compañía,
durante mi caminar mi guía.
A veces siento,
que ya no puedo más,
pero ahí estás tú,
dándome consuelo,
y secar mis lágrimas.
Para abrigar mi corazón;
y no dejar que me pierda,
en un profundo dolor,
porque todo pasa,
pero tu amor ahí siempre está.
Aún sin merecerlo,
Señor sé que puedo acudir a ti;
y tú me oyes.
Grande eres en misericordia,
infinito en amor,
Señor tú tienes todo para mi.
Cuida mi salud, sé que tú,
puedes hacerlo,
puedes hacer maravillas;
y también puedes,
reinventar mi vida.
Señor en el nombre de Jesús,
declaro que esta noche seré sano;
y que por medio del Espíritu Santo,
recibiré sanidad.
Se por fe que mañana despertaré,
maravillosamente bien,
rodeado de tu hermosa presencia.
Finalmente Señor,
qué más puedo decirte,
pongo toda mi confianza;
y esperanza en ti.
Como dice tu palabra,
si tuviéramos fe,
como un grano de mostaza,
diríamos a la montaña quítate;
y se movería.
Por último;
pero no menos importante,
puedo decirte, gracias Señor,
por haberme dado la vida.
Yo se que no es tu voluntad,
que tus hijos sufran, mas sin embargo,
se que todo es parte de un
propósito.
Amén.

