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Oración poderosa de San Pedro Apóstol celestial ¡Bendíceme!

12 abril 2020
Oración poderosa de San Pedro Apóstol celestial ¡Bendíceme!

El apóstol Pedro muchas veces llamado el mejor amigo de Jesús, era uno de los más cercanos a él entre todos los apóstoles. Fue el primero en creer que Jesús era el hijo de Dios pues su amor por Jesús era su más grande guía. Es por eso que si quieres recibir una bendición sobrenatural directamente el cielo te invito a hacer una oración poderosa de San Pedro apóstol celestial ¡Bendíceme!.

Sin duda alguna si recitas esta oración con mucha fe, serás bendecido sobrenaturalmente por el apóstol Pedro. Dicen las escrituras qué es la fe de este apóstol era tan grande y él era tan cercano a Jesús que cuando caminaba. Su sombra hacia toda clase de milagros y prodigios sanando incluso a los enfermos.

Es aquí donde radica la bendición celestial de este bendito apóstol, si en vida podía hacer prodigios como el de sanar a los enfermos con su sombra.

Oración poderosa de San Pedro Apóstol celestial

Fue Jesús quién le dijo a San Pedro apóstol que le entregaría las llaves del Reino de Dios por cuánto fue el primero en creer qué era el hijo de Dios. Las llaves que le fueron entregadas abren puertas a toda clase de milagros y bendiciones.

El poder de la oración poderosa a San Pedro apóstol celestial ¡bendíceme! se encuentra imbuido de todas estas bendiciones que yacen detrás de las puertas que abren las llaves que tiene San Pedro. Por tanto, recibirás estas bendiciones celestiales tan sólo con recitar una oración a él llena de fe. Acompáñame de las incesantes súplicas que hacemos los santos a San Pedro apóstol con esta oración que te enseñaré a hacer.

 Levantó mis súplicas en forma de oración,

rogando porque mis palabras lleguen a tus oídos San Pedro apóstol celestial,

ruego porque atiendas mis peticiones.

 

Tú que cuando estabas en la tierra fuiste el amigo más cercano que tuvo Jesús,

te pido que me des toda clase bendición de la que te dio Jesús.

 

tengo fe en que usarás las llaves del Reino,

de Dios para abrir los cielos y derramaré bendiciones celestiales,

sobre mi vida, es por eso que con fe solicitó que me bendigas.

 

Así como te perseguían las bendiciones,

cuando estabas en la tierra,

asimismo, te pido que me ayudes a que me persiguen las bendiciones a mí,

guíame por el camino que recorriste en el sendero de las bendiciones.

Que el poder que Dios derramó sobre tu espíritu recarga hoy sobre mi vida,

que la autoridad que Jesús te entrego cubra mi alma,

bendíceme con el amor que el hijo de Dios puso en tu corazón.

Que la justicia que alcanzó tu mente ilumina mi mente y todo mi ser,

guía mis pasos para que sigan cada una de tus pisadas espirituales,

enséñame al transitar por el sendero de la justicia caminando con verdad.

 

Que la luz que Jesús puso en ti para bendecir todas las almas,

recaiga sobre mí, que la necesidad de servir a otros para propagar,

el amor y la gracia de Cristo crezca con fervor dentro de mi ser.

 

Que la humildad que te llevó a ser el hombre más cercano,

a Jesús antes de ser crucificado bañé mi mente,

te pido San Pedro que me enseñes a traer toda bendición del Reino de Dios.

 

Guíame por el sendero de la justicia mediante,

el cual repartiste la gracia de Jesús a todas las almas,

ayúdame a amar a Dios como Jesús te amo a ti.

 

Amén.

La gracia de Dios bendición que sobrepasa todo entendimiento

Ahora qué has hecho esta oración, sobre tu cuerpo alma y espíritu recae todas las bendiciones que el apóstol Pedro recibió de parte de Dios. Es tu labor como servidor de Cristo que compartas lo que has recibido. Dad de gracia a quien lo necesite lo que recibiste de gracia. Ve con fe y humildad Pues el amor de Cristo vive dentro de tu corazón y se hace más grande cada día atrayendo toda clase de bendición a tu vida.