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Oración a San Benito de Abad para pedir el milagro de abrir nuevos caminos

2 junio 2020
Oración a San Benito de Abad para pedir el milagro de abrir nuevos caminos

En algunas oportunidades sentimos que estamos como estancados en algún lugar. Que no logramos obtener lo que deseamos y que pareciera que por más intento que hagamos siempre estamos en el mismo lugar. Sin importar el esfuerzo que dediquemos. Más que tomar una decisión de cambio es implorar la Oración a San Benito de Abad para pedir el milagro de abrir nuevos caminos.

Nuestro San Benito de Abad, es un poderoso enviado de Dios. Mensajero de su palabra; que profetizó las enseñanzas del Padre Celestial en monasterios y sus alrededores. Fue un milagroso cura católico que no sabia que Dios lo había elegido. Cuando en oración quiso ayudar a una joven, se cumplió su primer milagro, caso que lo sorprendió. Patrono de Europa convirtió a miles de fervientes en católicos y los alejó de creencias paganas.

Abrirse nuevos caminos con la voluntad de Dios y San Benito.

Si estas estancado en algún lugar, bien sea economía, amor, deporte, trabajo. En fin, no consigues evolucionar pues es momento de acudir a llamar a San Benito de Abad. Para que con su poder milagroso te abra caminos de prosperidad, abundancia y estabilidad emocional. Este santo es muy conocido en Europa por sus grandes milagros y bendiciones, así también como la grandeza de la bondad de su espíritu.

Te ofrecemos aquí una Oración a San Benito de Abad para pedir el milagro de abrir nuevos caminos. Para que puedas tener en cuenta que la gracia de Dios es infinita y que si llamas a él, él vendrá a ti. Entrega esta oración con la fe que salga de tu corazón.

San Benito de Abad, bendita

sea la pureza con la que enfrentaste

al mundo cuando tus enemigos

atacaron contra ti, también te llenaste de valentía y

abandonaste esos lugares para

abrirte a nuevos horizontes.

 

Hoy recurro a ti,

 porque así estoy deseando dar cambios en mi vida,

 necesito crecer en espíritu y mente,

 necesito que con tu ayuda puedas

abrirme pasos hacia

rumbos diferentes.

 

  No importa que tan inciertos sean,

pues si voy contigo

voy tranquilo.

 

No consigo salir del hueco en el que me siento,

 por más que ideo formas diferentes

para escapar, siempre me encuentro

sumergido en el mismo lugar.

 

 No quiero seguir aquí, pido

piedad y comprensión para que intercedas

por mí y le cuentes a Dios.

 

Por mi desesperación

he caído en el juego de la tentación

y del pecado, he visto cosas tenebrosas,

oscuras que yo me he permitido ver, porque la duda

y el fastidio me ha alejado de ti

probando caminos oscuros.

Te entrego mi vida bendito San Benito,

 Patrono de Europa

y del mundo, tómame en tus brazos,

levanta mi cuerpo y sácame de aquí,

ya que es una imperiosa necesidad

que atormenta mi vida.

 

Ven a mi señor,

 hazme un instrumento de tu gloria

y ponme en el lugar correcto

para seguir adelante, no pido más

que un poco de ayuda bondadosa,

 una mano amiga que logre agarrarme

y darme apoyo.

 

Tus milagros son infinitos y

abrirme nuevos caminos exitosos

y felices es algo que tú

puedes obtener con

la aprobación de Dios Todopoderoso.

 

Por siempre sean Bendito y Alabado mi amado Santo.

 

Ven conmino, camina a mi lado y toma

mi alma para el regocijo divino

de ser tu fiel seguidor

y obediente amigo.

 

Confío en tu poder y

en la misericordia de tu ser.

 

 No me abandones ahora que

te necesito, ten piedad de mí.

 

Amén.

Todo tiene tu tiempo y su momento

Cuando estamos haciendo las cosas bien, nos evaluamos y verificamos que no estamos actuando de mala manera ni dañando al prójimo. Cuando las circunstancias demuestran que la evolución aún no ha llegado y no sabemos porque. Pues entonces allí es cuando recurrimos al poder divino de la oración para que nos ayude. Imploramos a San Benito de Abad para que interceda por nosotros y esperamos pacientemente se cumpla lo solicitado.

Pero si hemos hecho todo, seguimos conectados con Dios y los santos para hacer una y otra vez la petición que tanto queremos. Es momento de rectificar y con sabiduría aceptar que las cosas no se han dado es porque en el tiempo de Dios aun no es momento.