Oración a San Ignacio de Loyola para suplicarle tener dinero rápido
Cada vez es más complicado el tener una estabilidad económica en este mundo porque existe una guerra entre hermanos por ver quién tiene más. Pero, Dios sabe que esto es una herramienta necesaria para nosotros y nuestra familia. Para llevar el pan a la mesa todos los días. El todopoderoso te dice que en cualquier circunstancia, no te preocupes que nada te faltará. Aunque a veces nos sintamos apretados no significa que fuimos abandonados. Te encomiendo realizar esta oración a San Ignacio de Loyola para atraer dinero en abundancia para que te proporcione la ayuda necesaria.Querido San Ignacio de Loyola,
Declarando, creyendo y caminando
en el poder de tu intercesión.
Dios todopoderoso, creador del cielo y la tierra,
a ti sea toda la gloria y la honra por los siglos de los siglos.
Dueño de lo que hay en este mundo,
dice tu palabra que eres el dueño del oro y de la plata
y de todo lo que aquí hay.
Tú que bendices el fruto de mis manos y el sudor de mi frente.
San Ignacio de Loyola eres mi proveedor,
lo dice en el salmo veintitrés,
tú eres mi proveedor y que nada me faltará.
Dice en tu palabra que pide y se os dará, toca y se os abrirá,
porque todo el que pide reciba, y el que toca, se le abre.
Porque dice también que, si tuviese fe como un grano de mostaza,
y mi fe es grande, porque tengo a un Dios grande.
No pido medianamente, mediocremente,
mi fe es agresiva para San Ignacio de Loyola,
Por lo tanto, soy osado y voy por todo en mis peticiones.
Creyendo en mi trabajo, me presento ante ti, creyendo y declarando.
Ya que confió provisión abundante en mi nevera, en mi cocina, nada me faltara.
Les hablo a mis cuentas bancarias, declaro multiplicación en grande.
Expongo ingresos de dineros inesperados, sorprendentes,
que solo tú puedes hacer posible esa provisión.
San Ignacio de Loyola, espero conexiones divinas.
Oportunidades de trabajo, de proyectos, de negocio propio, de libertad financiera.
Todo lo que encamine, junto a mi familia o mis socios.
Estoy aplicando la palabra del Señor en todos mis proyectos.
Y toda oposición de ruina, de miseria, de escasez, es echada fuera,
sin poder, ni autoridad y efecto sobre mí y mis finanzas.
¡Eres poderoso San Ignacio de Loyola!
Amén.

